No me averguenza decirlo, desde hace tiempo vivo con menos que lo justo. Me desperté hoy sin un mango, le debo a gente. Estoy sin trabajo. Yo te entiendo, lo vivo a diario. Me tuve que alejar de mis hijos. No puedo pagar los servicios y pienso cada día cuándo me lo vienen a cortar. Trato de dormir mucho porque…no gastas plata y tratas de olvidarte lo que estás viviendo. Me duele, me entristece, pero me da mucha bronca e ira. Conocer a tantos hijos de puta que se han enriquecido o «viven bien» desde la corruptela de todo tipo.

Entiendo aquel que toma alcohol, porque no se soporta más su realidad, te saca los frenos inhibitorios te da un rato de euforia y razones para creer que vas a «salir». Es efímero, se te pasa y la depresión se profundiza. No pedís vivir con lujo ni mucho menos, un depto maso alquilado que puedan visitarte tus hijos, comer maso, ni auto, ni viajes, algunos vicios (el faso) una birra.

Nada de pilchas caras, ni mucho menos todos los meses, sólo cada tanto y ante una necesidad. Un cafecito con amigos y que a tus hijos no le falte el morfi, ni lo minimo. Vivir sin la angustia en el pecho, poder pagar los medicamentos, gozar el sol de vez en cuándo, volver a reírte, dejar de cuestionarte y sentirte culpable.

Laburar sin que te humillen o te hagan sentir que te dan una limosna, con un minimo de dignidad. Ni siquiera pensas cómo te vas a jubilar, no te interesa, tampoco tener pre paga u obra social, el hospital te alcanza.

Trabajo desde chiquito, y me siento fuerte y con ganas, no creo en la magia, ni en la fe, creo en mi mismo para superar esto, no sé por cuanto tiempo, te entiendo, te veo todos los días, cada vez que me miro al espejo.

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