La ANMAT prohibió hace dos meses su venta libre, sea en farmacia o lo qué está más que prohibido que se comercialice (cómo muchos medicamentos) en kioscos.

Pero nadie controla y aún hoy se lo ofrece en ambas líneas de ventas. El consumo de este anti parásitario para grandes animales qué insólitamente está permitido en algunas provincias, es consumido no sólo por ciudadanos comunes sino por enfermeros y personal de salud, sin receta, sin consulta médica y sin ver a las consecuencias que se exponen.

También se expende en Veterinarias pero con recomendación de veterinarios para grandes animales.

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