La polémica resolución del jefe de la Policía de Santa Fe, Víctor Sarnaglia, que habilita a los efectivos a tener el arma lista para disparar (con el «cartucho en la recámara»), generó un primer herido en un incidente registrado en la puerta de la comisaría 29ª de Villa Gobernador Gálvez.

El hecho ocurrió el viernes pasado y dejó a un joven de 20 años, Brian Daniel M., lesionado por una bala policial. Se trata de una persona que había sido demorada por un supuesto hurto y cuando fue liberada horas más tarde había dos familiares esperándola (un muchacho de 19 y una mujer de 37).

La mujer insultó al suboficial de la comisaría que liberó a Brian Daniel M. y el otro joven de 19, hermano del primero, lo increpó. Allí comenzó un forcejeo del que también participó el ex demorado y en esas circunstancias se produjo el disparo por «accidente».

Según el acta policial conformada con la declaración del suboficial de la comisaría 29ª, el familiar del joven levantó «una roca de gran tamaño» del suelo y trató de agredirlo. Después, trató de tomar su arma reglamentaria que tenía del lado derecho de la cintura. 

El policía agarró entonces su pistola Bersa modelo Thunder pro y se la llevó al pecho para que no se la quitaran. La tensión siguió y, siempre según el relato policial, uno de los muchachos lo sujetó del antebrazo y en ese momento se escuchó una detonación.

El parte de la fuerza al que accedió Rosario3 aclara que la pistola «con doble acción provista por la repartición poseía cartucho en recámara debido a la nueva orden emanada por el Ministerio de Seguridad debido a la violencia ocurrida en la ciudad». Señala también que «a esta arma, en todo momento el actuante la poseía con el cañón hacia abajo debido a que siendo un lugar transitado, se encontraban personas».

Tras el disparo, el joven primero demorado y después liberado cayó al suelo con una herida de arma de fuego en su pie izquierdo. Fue llevado al hospital Anselmo Gamen de Villa Gobernador Gálvez para su atención y su hermano fue acusado por “resistencia a la autoridad”. Al policía, en cambio, se le inició una causa por lesiones que está en investigación.

«Una decisión gravísima»

El criminólogo Enrique Font aseguró que la disposición provincial que autoriza a los efectivos policiales a tener una munición lista para ser disparada es una decisión «gravísima» de esta gestión. “Ya hicimos llegar a la Secretaría de Derechos Humanos nuestra crítica», sostuvo.

Font dijo a Radio 2 en una extensa entrevista (anterior al hecho que terminó con el joven baleado) que responder a la ola violencia de esa manera es «una estupidez» sin respaldo científico.

«No hay ningún dato empírico que demuestre que en la provincia de Santa Fe existen enfrentamientos armados contra la Policía que se vayan a resolver con una bala en la recámara, les pido que dejen de ver películas», señaló.

El criminólogo precisó que las balaceras entre delincuentes y policías «son más bien infrecuentes: la cantidad de policías muertos o heridos en servicio por enfrentamientos no es alta en la provincia, por suerte».

«Hay más muertes en servicio por accidentes de tránsito, por ejemplo, que por este tema. Pero, además, en los pocos casos que hubo (muertos o heridos), no hubiera cambiado en nada tener una bala en la recámara», aseveró.

Gatillo fácil

Font dijo también que la resolución está mal escrita porque técnicamente debería hablar de «situación de disparo» y además sería «munición en recámara» y no «cartucho». Esas fallas, observó, pueden ser por «falta de conocimiento o por mala fe». En el segundo caso, explicó, sería para «encubrir los futuros casos de gatillo fácil». 

Recordó que cuando esa resolución regía (en 1998 una resolución prohibió a los efectivos tener sus armas listas para disparar) ocurría que agentes decían que «venían corriendo a alguien con el dedo en el disparador y el arma se disparó sola o se le cayó al piso y se disparó; y así justificaban disparos por la espalda».

«Es una estupidez y es gravísimo. Fue un gesto de Sarnaglia para recuperar reconocimiento en la tropa, espero que el gobierno lo revierta porque además está mal escrito«, concluyó Font en la nota que dio al programa A diario.

En paralelo, desde la Multisectorial Contra La Violencia Institucional manifestaron su «preocupación» por esa medida que podría generar «condiciones de riesgo para la población por la posible habilitación del uso irracional e indiscriminado de la fuerza».

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