El diputado está «sacado» pese a que todos los que los conocemos sabemos de su buen temperamento y tranquilidad.

Siempre dispuesto al diálogo, aún cuándo era minoría en el concejo de su ciudad, aún cuándo era mayoría, aún cuándo era intendente. Ni hablar de las internas con quiénes después, tal como lo había vaticinado, se volcaron al PRO.

Está dispuesto a declarar la emergencia en seguridad, no es boludo ni mucho menos, en esas cosas él sabe que no se jode.

Los frentistas lo miran como un K, y los k como un frentista, esas estupideces de andar etiquetando gente, que es honesta, rinde cuentas, y honra su diputación.

Pero que pasó para que el diputado se salga de sus «casillas»: «No puede ser la extorsión, la extorsión es lo mismo que la corrupción desde otro lugar, tal vez más perverso», «No giraron los fondos para el funcionamiento de la camara, menos los sueldps, sí esto sale a luz, Perotti estará apelando a lo peor de la política, los que quieren que los ambitos legislativos se cierren, los que creen que somos parásitos, los dictadores»

Tiene  razón y punto. Perotti debería aprender a consensuar, como lo hace Alberto Fernandez, no es así el camino de «con todos» la democracias y el voto popular imponen un derecho pero también saber resignar y conceder.

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