“El pico de contagios en Santa Fe descenderá antes que en el Amba”

El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, estimó que en la provincia de Santa Fe “el pico de contagios va a bajar antes que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba)”. No obstante, admitió que este mes va a ser “muy complejo y difícil” en materia sanitaria y remarcó que para frenar la propagación del virus será vital el compromiso ciudadano y bajar la circulación de gente en las calles.

El titular de la cartera sanitaria nacional se mostró preocupado por lo que sucede en la provincia, remarcó que la restricción de circulación urbana es clave para amesetar el pico de contagios y celebró las últimas medidas tomadas en esa dirección por el gobierno de Omar Perotti.

“Si se cumple la restricción de movimiento, los contagios bajan, pero para lograrlo es clave el compromiso social. Es muy bueno que un trabajador no vaya a su empleo porque está comprendido dentro de un grupo de riesgo. Ahora, si en lugar de estar en su casa se va a un bar, el riesgo que está corriendo es muy grande. Hay que entender eso. Es un momento en que hay que extremar los cuidados”, subrayó.

Si bien remarcó que todo indica que en la provincia no se va a llegar a un escenario de colapso sanitario que obligue a derivar pacientes a otras jurisdicciones, admitió que ya se hicieron los convenios respectivos para que quien se quede sin cama de internación en el sur de Santa Fe pueda ser derivado a hospitales de San Nicolás, Pergamino y Junín.

“En esas localidades tenemos tres hospitales con capacidad operativa para dar respuesta. Pero eso es una válvula de emergencia. Lo que tenemos que lograr es que haya menos casos”, remarcó.

A la hora de analizar lo sucedido en Rosario, donde se pasó de ser modelo de control de la pandemia a una coyuntura asfixiante que tiene al sistema sanitario al límite, el ministro apeló a una cuestión psicológica. “Lo de Rosario es un tema psicológico. Pareció que como tenían pocos casos, muchos creyeron que no pasaba nada y de repente explotó”, indicó.

En tal sentido, trazó una diferencia con lo que sucedió en el Amba. “Allí recibieron a muchos argentinos que estaban en el exterior y el aumento de contagios fue muy fuerte. Estuvieron muchos meses para disminuirlo. Hubo una meseta desde el principio”, detalló.

“En Rosario fue distinto: hubo muy pocos casos desde el inicio y de repente un pico fuerte que estamos tratando de amesetar y creo que lo vamos a lograr. Llevará algunos días, depende del comportamiento de la gente”, admitió.

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