Antonio A. nació en la provincia del Chaco hace 67 años. En Santa Fe estaba encargado de la iglesia perteneciente a la Congregación Cristiana del Pueblo de Dios, cuya sede principal está en Paraguay. Los fieles que asistían a su servicio religioso lo llamaban “Hermano Tito”; oficiaba de líder principal en el templo ubicado en Avenida Gorriti al 4400, donde también vivían niñas, adolescentes y mujeres mayores de edad.

En abril de 2018, el papá de dos niñas que vivían bajo la guarda del “Hermano Tito” radicó una denuncia por delitos contra la integridad sexual de sus dos hijas. El hombre ya no se encontraba en la ciudad, fue detenido el domingo 27 de octubre en Misiones y posteriormente trasladado a Santa Fe. Esta mañana el juez Gabriel Candioti le impuso la prisión preventiva sin plazos.

El contexto propicio

Al respecto, las fiscales de la Unidad de Género del Ministerio Público de la Acusación, Celeste Minniti y Alejandra Del Río Ayala explicaron esta mañana en la audiencia cómo Aguirre encontró en las actividades de la iglesia la posibilidad de abusar de niñas durante años. Las fiscales detallaron que, para ser parte del grupo “Juventud” de la Congregación Cristiana del Pueblo de Dios, las niñas deben ordenarse, que implica vestir con velo y pollera y quedarse vivir en el lugar.

Según fue surgiendo del relato de las víctimas, todas las integrantes del grupo Juventud dormían juntas en un pabellón, pero a veces el “Hermano Tito” llevaba a una o más niñas a dormir con él a su casa, que quedaba en el mismo predio.

Los abusos eran cometidos en la privacidad de la vivienda, cuando las nenas se quedaban a dormir, pero también en un automóvil Renault 18 color bordó, propiedad del hoy acusado, cuando viajaban a una granja que la congregación tiene en la ciudad de Recreo.

“Es una orden”

De los testimonios hasta el momento surge que se debía hacer lo que el “Hermano Tito” disponía, a riesgo de sanciones que implicaba privar a las niñas de las actividades recreativas espirituales, como danzar o cantar.

Para levantar estas sanciones, las niñas debían someterse a ayunos que implicaban horas sin comer y beber, y en algunos casos hasta permanecer encerradas. Además, a las niñas que quedaban viviendo en el lugar, el «Hermano Tito» les cortaba el contacto con sus padres: cuando alguna de las niñas le pedía volver a su casa, Antonio A. les respondía: “debes perder en la tierra para ganar en el cielo”.

Develamiento y traslado

Los abusos cometidos por el «Hermano Tito» se fueron develando de manera progresiva. El hombre que radicó la primera denuncia es padre de dos niñas víctimas de los hechos, que presenció cómo su hija hacía una manifestación en un control ginecológico sobre alguna experiencia sexual con el acusado.

En enero de 2017 las actividades perversas del «Hermano Tito» quedaron totalmente al descubierto: las nenas comenzaron a comentarles a las mujeres adultas que convivían con ellas, quienes reciben el nombre de “madres”, los sometimientos del pastor. Las niñas se encontraban muy afectadas emocionalmente, lloraban y se abrazaban entre ellas.

Esta situación fue advertida por las autoridades de la iglesia que decidieron sacar al «Hermano Tito» de la congregación y trasladarlo a otra provincia. La Congregación Cristiana del Pueblo de Dios en Argentina cuenta con sedes en Misiones, Tucumán, Chaco, Formosa y no se descarta que el imputado haya estado en algunas de esas provincias. Otra alternativa que maneja la Fiscalía es que Aguirre se haya exiliado directamente en Paraguay, donde está el líder principal de este clero.

Niñas menores

Hasta el momento a Antonio A. se le atribuyeron seis hechos identificados como abusos sexuales gravemente ultrajantes, algunos simples y algunos con acceso carnal, todos ellos agravados por su condición de ministro de culto y en concurso real con la promoción a la corrupción de menores.

Algunas de las niñas comenzaron a ser víctimas de los hechos a la edad de 7 años, y se repitieron cuando eran más grandes, 10 y 12 años. Otras de las niñas expresaron haber sido abusadas por el acusado a la edad de 14 o 16 años. Las fiscales detallaron que, si bien el primero de los hechos detectados al momento data del año 2007, ninguno de los delitos está prescripto y todas las víctimas instaron la acción penal. Quienes ya son mayores lo hicieron personalmente, quienes siguen siendo menores, a través de sus padres.

Investigación y detención

En tanto, con la primera denuncia de abril de 2018 comenzó la investigación fiscal que reunió testimonios de varias personas cercanas a la congregación, además de las propias víctimas, y testigos cercanos a la causa. En octubre se libró la orden de captura para el pastor, del cual se sospechaba podía estar residiendo en Paraguay. El domingo 27 de octubre el hombre se presentó en Misiones para participar de los comicios nacionales y fue detenido por la Gendarmería Nacional.

El domingo pasado, el chaqueño fue imputado por seis hechos delictivos en perjuicio de la integridad sexual de niñas menores de edad, y no se descarta que se le atribuyan más hechos en los próximos días. La defensora pública María Soledad Strada intentó cuestionar la imputación fiscal y la atribución delictiva a fin de evitar la prisión preventiva para Aguirre, pero el juez Candioti no tuvo miramientos e impuso la cautelar de máxima, sin plazos ni morigeraciones.

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