El gobierno de Miguel Lifchitz tiene una billetera de casi 2 mil millones de pesos para «disciplinar» los medios de comunicación y periodistas, como así también premiar a su propia tropa. Impensado para un gobierno socialista que se «jactaba» de la libertad de expresión, el derecho a la información. Un canal publico que nació con grandes pretensiones y termino siendo un aguantedero de colegas oficialistas, ñoquis, que nos cuesta 100 millones de pesos por año. la consigna no es sólo blindar sino atacar a Corral y a todos los opositores.

El caso más llamátivo y tal vez emblemático es de Aire de Santa Fe, su titular y principal conductor de defensor acerrimo al intendente de la ciudad lo transformó en su «enemigo publico numéro 1». No se brindan datos sobre cuánto monto recibe «Aire» de publicidad oficial» directa e indirectamente, en ea radio desembarco a Osvaldo Cherep después de dejar de ser funcionario.

El 99% de los programas televisivos locales se han transformado en operadores anti Corral y pro Lifchitz/gobierno y socialismo.

Algo tan elemental como hacer publico un listado de distribución de publicidad oficial y de los entes autarquicos, quini 6, Loteria, Assa, Epe, seguridad vial, senado, diputados, en tiempos de sospechas de opiniones, informaciones y operaciones mediáticas, es IMPOSIBLE de conocer.

Parrafo aparte la conformación de un consorcio de periodístico en su mayoría con colegas socialistas y una minoría de periodistas simpatizantes con el kirchnerismo, para investigar los Corral papers, todo se derrumbó cuándo en el marco de esa investigación y denuncia cayó Pullaro.

Y sólo termino sirviendo para polarizar al entonces candidato socialista Emilio Jatón, jamás investigado y Carlos Pereira, dejando al candidato peronista tercero lejos.

Ahora embaten contra Albor Niki Cantard por los aportes de campaña, ensaañandose con dos aportantes reales por 30 mil pesos en total. Pero nada dicen de los vergonzosos aportes recibidos por el socialismo por parte de Monticas, empresa de transporte de pasajeros del sur provincial, nunca controlada y que por sus malas condiciones de colectivos protagonizo una matanza de 33 personas, sin ningún avance en la investigación judicial ni siquiera sumario administrativo de quiénes deberían controlarla.

El caso más aberrante fue cuándo uno de los periodistas intento perseguir, escrachar, censurar, a quién consideraba el responsable del blog Nestornauta (uno de los mejores informados con la documentación correspondiente) que se identifica como un blog que adhiere al kirchnerismo honestamente y no que, como estos seudos comunicadores, que hablan de «periodismo independiente»

 

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