Con Rodrigo Villarreal tuvimos y tenemos diferencias, idas y vueltas propias de la dinámica periodísticas, «nos dijimos de todo», pero reconocer su coherencia ideólogica primero, además de ser un generador de productos distintos y exitosos en un contexto mediático muy empobrecido. Pero quiero destacar esto, yo respeto mucho más a Rodrigo porque tranquilamente podría ser un ñoqui sonoro en cualquier estamento del estado Y NO LO ES. Puedo debatir con él sobre socialismo, Corral, muchas cosas. Pero sobre honestidad, coherencia y capacidad NO.

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