Lo quisieron emboscar y le tiraron un tronco en plena circunvalación oeste

Pudo haber sido una tragedia. El auto dio un par de trompos y se detuvo. Tres personas salieron de entre los yuyos y corrieron hacia él. Sucedió el lunes a la tarde, a la altura del Mercado de Productores

El hecho ocurrió el lunes a plena tarde, cerca de las 17. Leonardo regresaba a Recreo, localidad en la que vive desde hace un par de años. Cuando transitaba a la altura del Mercado de Productores y Abastecedores de Frutas, Verduras y Hortalizas de Santa Fe, un tronco sobre la cinta asfáltica lo sorprendió.

Había sido arrojado sobre el carril rápido, por el cual se trasladaba a una velocidad aproximada de 100 kilómetros. La maniobra inmediata no alcanzó para esquivar el obstáculo y alcanzó a rozarlo.

A pesar de la velocidad moderada en la que viajaba, Leonardo perdió por algunos segundos el control de su auto y dio un par de trompos. «Por suerte no venía nadie», le dijo a UNO Santa Fe.

El coche se detuvo y quedó direccionado en sentido contrario. El automovilista le dijo a UNO Santa Fe que inmediatamente se dio cuenta de que estaba siendo víctima de un ataque y de una emboscada. «Ni siquiera pensé en bajarme», comentó.

Fue en ese momento cuando alcanzó a observar a dos sujetos que salían de entre los yuyos altos que se encuentran sobre el guardarraíl e iban a su encuentro. Leonardo no dudó, a pesar del susto y de la conmoción pudo poner en marcha el vehículo y escapar.

Si bien los ataques a piedrazos sobre circunvalación oeste y avenida Mar Argentino nunca cesaron, este tipo de episodios –con obstáculos que se arrojan sobre el corredor para que los autos detengan su marcha– suelen ser más esporádicos.

Leonardo lo quiere contar para que no vuelva a suceder una situación similar. Además de dar aviso al 911, minutos después del ataque, este martes a radicó la denuncia en sede policial.

En diálogo con UNO Santa Fe, recordó: «Iba despacio, no iba tan fuerte; iba a 100 km. De repente me tiran una rama en la ruta. La quiero esquivar pero alcanzó a morder una parte. Agradezco a Dios que no venía nadie, ni un camión, ni un auto, porque podría haber sido peor».

«Inmediatamente empecé a hacer un par de trompos y choco contra el guardarraíl. Yo pensé que era un asalto, seguro. Cuando le voy a dar arranque al auto veo que vienen dos personas. Pude arrancar y seguí viaje rumbo a Recreo. Cuando miro por el espejo retrovisor alcanzo a ver que era tres», relató.

Según el relato de Leonardo, los atacantes salieron de la mano contraria o estaban escondidos entre los yuyos altos del guardarraíl. «Hice la denuncia hoy a la mañana (por el martes). Ayer llamé a la policía para que se den una vuelta, advirtiendo de estas tres personas».

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