Coronda (Santa Fe) – Periódico Corondino pudo acceder a la versión que los empleados penitenciarios tendrían sobre lo ocurrido en la Autopista Brigadier López este miércoles en horas del mediodía, y que arrojó como saldo un agente lesionado con un arma de fuego, y cuatro con contusiones, además de la fuga masiva de 9 reclusos y la recaptura de 4 de ellos.

En primer lugar, se hizo saber que a bordo del Móvil N° 121 iban un chofer, cuatro custodios, una empleada encargada de requisas femeninas, un agente encargado de los elementos de los reclusos, y dos guardias a cargo de la sala de detenidos visitada. No todos estaban armados.

Del mismo modo, en esa unidad viajaban 13 presos, uno que tuvo audiencia en el Nuevo Centro de Justicia Penal, otro que fue a una entrevista de salud mental y 11 que participaron de un “acercamiento familiar” en la Unidad 3 de la ciudad de Rosario.

Todo habría empezado por un porro

Según la versión a la que accedió este medio, un fuerte olor a cigarrillo de marihuana generó que un empleado le diera la orden a otro para que le llame la atención al preso. El colectivo está dividido en dos con una reja que tiene una pequeña puerta: de un lado estaban el chofer y los empleados y del otro, los reclusos.

El interno no habría acatado la orden, tras lo cual el guardia se acercó, habría abierto la puerta supuestamente considerando que los sujetos estaban esposados  y para su sorpresa, varios de los reos habrían estado agazapados y abrieron la puerta hacia su lado, le saltaron encima, lo usaron como escudo y empujaron al resto de los agentes generándose un tumulto que terminó con el chofer golpeado por lo cual debió detenerse en la banquina según esta versión. Cabe destacar que cuatro de los presidiarios se habrían mantenido en sus lugares, y al parecer, esposados.

El escape

A partir de allí los reclusos actuantes habrían agredido con golpes de puño y patadas a los agentes, pero reiteramos que no todos participaron del suceso, lo habrían hecho unos 9 que pugnaban por escapar y en ese intento les habrían quitado sus armas a 4 empleados y comenzaron a amenazarlos incluso apuntándoles a la cabeza a uno de ellos.

Los presos escaparon finalmente y se fueron hacia zona descampada –luego se supo que habrían robado dos autos-, los empleados dieron la voz de alto, fueron repelidos a tiros por los peligrosos sujetos y con pistolas y escopetas reglamentarias devolvieron el fuego. En ese momento fue herido un agente, con un balazo que atravesó su muslo y se alojó detrás de su rodilla, ante lo cual los guardias resguardaron la seguridad del camarada lastimado y no prosiguieron con el intento de detención de los fugados.

Cabe destacar que la mayoría de los empleados que soportaron esta tremenda situación son oriundos y vecinos de la ciudad de Coronda.
La mira sobre los empleados pero…

En un primer momento el fiscal Marcelo Maximino determinó el encausamiento de los trabajadores carcelarios por supuesto facilitamiento de evasión, y luego fue reemplazado por la fiscal Karina Bartocci.

A los agentes les retiraron sus armas e incluso sus aparatos telefónicos. El foco se puso sobre una supuesta culpabilidad de estos empleados pero nada se ha hablado de varias situaciones que bien pudieron influir en lo que ocurrió en la Autopista más allá de las negligencias o errores que pudieran haberse cometido: estado de las esposas, condición de las armas, logística de traslado de presos de los cuales la mayoría tenían causas por homicidios, necesidad de trasladar 115 kms. de ida y de vuelta a estos sujetos para visitas a familiares cuando es sabido que sus parientes van habitualmente a visitarlos a la Cárcel de Coronda -de hecho podrían darles para los pasajes si fuese necesario y evitar estas movidas vehiculares tan temerarias-, e incluso habrá que investigar -si esta versión es tomada en cuenta por la Justicia actuante- cómo apareció el “porro” y lo que habrán usado para encenderlo.

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