La escalada de violencia y muerte en la ciudad de Santa Fe repercutió fuerte en el Concejo y fue motivo de debate y de discusión en el recinto. Los legisladores locales, los más cercanos a los vecinos de esta capital, cruzaron responsabilidades. Los concejales del Frente Progresista realizaron una autocrítica y en el justicialismo hubo chicanas y hasta pedidos de renuncia.

De hecho, el cuerpo de concejales sancionó tres iniciativas vinculadas con el contexto de inseguridad que vive Santa Fe. Una de ellas está vinculada a un pedido de informes para que el municipio informe cuántos son los efectivos federales que cumplen actualmente tareas en la ciudad. Ademas, se votó una solicitud para que el Ministerio de Seguridad implemente custodia policial a la familia de María Cecilia Burgadt, víctima de femicidio el pasado fin de semana, y una comunicación apoyando la iniciativa del diputado Busatto de convocar al ministro de seguridad Pullaro por los hechos de inseguridad y homicidios en la provincia.

Quien dio inicio al debate fue justamente la autora de la iniciativa, la concejala Alejandra Obeid (PJ-Santa Fe). «Espero que no tenga que suceder otro homicidio para que se convoque al Consejo de Seguridad» disparó la edila, y agregó: «Todas las veces que se convocó al Consejo de Seguridad fue porque hubo un homicidio; entonces, que se convoque mañana, que no tenga que haber otra muerte».

Fue dura con la gestión provincial en material de seguridad: «Anoche, vinieron familiares de Julio Cabal de Reconquista al velorio y les robaron la rueda del auto. Es una vergüenza, realmente es un asco, realmente es un asco. Es en la ciudad de Santa Fe donde vienen sucediendo la mayor cantidad de homicidios. La inseguridad que hay en nuestra ciudad realmente es desastrosa, ingobernable. Estamos preocupados y queremos saber qué es lo que se está haciendo en materia de seguridad».

Luego fue el turno de la concejala oficialista, Rossana Ingaramo (Cambiemos). «La muerte de Julio Cabal es otro caso que interpela al accionar de la policía», afirmó.

«Si la inseguridad está desmadrada es porque no hay nadie que se ocupe de ordenarla y de garantizarla», enfatizó la legisladora. Y le habló al gobierno provincial: «Es el Ministerio de Seguridad el primer responsable del accionar y planificación del accionar policial».

Para Ingaramo «no es momento de especulaciones políticas» y reconoció que ella, al igual que muchos santafesinos: «También tengo miedo. Hay que hacerse cargo de este tema para vivir con tranquilidad, para que la desprotección no nos agobie y para que caminemos tranquilos por nuestra ciudad».

Luego llegó el turno de Leandro González, hombre referente del Frente Progresista, vinculado al gobierno provincial. Realizó una fuerte autocrítica y comentó que la inseguridad «es una gran deuda de la provincia, de la ciudad y de la propia democracia, quizás el más grave junto a la cuestión económica, que le afecta a la propia comunidad».

Reconoció que la marcha del miércoles dejó un claro mensaje y es: «Como estamos no se puede seguir, ni se debe seguir. Nos están interpelando a todos». También habló sobre las responsabilidades que le caben a la Justicia: «Merece un replanteo. Cuando no se resuelven causas, aparece la puerta giratoria y aparecen situaciones que se reiteran en el tiempo. No puede ocurrir que haya personas que circulen por la ciudad con 25 causas y que la Justicia no resuelva esas situaciones».

Comentó que hay competencias específicas, municipales, provinciales y nacionales; y realizó una lectura particular que generó un fuerte cruce más tarde: «El desafío que va a tener el próximo gobernador va a ser encontrarle la vuelta a un tema que hasta ahora las distintas gestiones no le han podido encontrar, mas allá del color político. Desde el espacio al que pertenezco buscaremos que el futuro gobernador tenga todas las herramientas que sean necesarias para acercar tranquilidad a los vecinos».

Alejandra Obeid volvió a pedir la palabra y criticó duramente las expresiones de González en relación a que «el próximo gobernador le pueda encontrar la vuelta» al problema de la inseguridad. En esa línea, apuntó: «Doce años hace que gobiernan esta provincia. No hay que encontrar una vuelta. ¿Saben qué hay que hacer? Hay que destinar bien los fondos públicos, administrar los dineros públicos, dinero de vecinos de la ciudad de Santa Fe. Conducir a la policía».

Inmediatamente, Franco Ponce de León (Frente Progresista) salió a defender a su compañero de bancada: «No fue un discurso de no hacerse cargo o tibieza. Fue un discurso de responsabilidad ante estos momentos tan complicados. Sería fácil, sencillo, responderle a la concejala Obeid sobre los años que gobernó el PJ o acciones puntuales, pero me parece que no es el camino. La gente nos pide pónganse de acuerdo y resuelvan este problema».

En la misma línea que González, realizó una autocrítica: «El camino es el de hacernos cargo y de generar acciones concretas. Debemos redoblar esfuerzos. Hemos hecho cosas bien pero claramente nos faltó mucho. Ojala el próximo gobernador pueda llevar adelante acciones concretas».

Quien salió inmediatamente al cruce de los concejales, referentes del gobierno provincial, fue el edil justicialista Ignacio Martínez Kerz: «No hablemos del desafío del próximo gobierno. Tenemos que hablar de los tres meses que faltan».

Advirtió: «Todos los que tenemos un nivel de responsabilidad institucional en el Estado trabajemos en conjunto para combatir el delito», pero advirtió: «Lo que es cierto es que es momento de asignar responsabilidades. Este gobierno socialista es responsable de uno de los principales flagelos que sufre la Argentina y en particular la provincia de Santa Fe, que es el narcotráfico».

Y enfatizó: «No tienen que abandonar el gobierno, como lo han hecho en materia de seguridad. Han abandonado la gestión de gobierno, están esquivando sus responsabilidades. Están en otra cosa y tienen mandato hasta el 10 de diciembre».

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