Cavernaria exhibición de machismo de Ángel Piaggio en el Concejo de Santo Tomé

¿Qué dice señor? ¡Córrase, señor! El ex intendente y hoy concejal de Santo Tomé, Ángel Piaggio, repartió todos los lugares comunes del machismo para oponerse a una ordenanza que declaraba el beneplácito por la práctica del Tae Kwon Do femenino.

Triste debate, por lo dicho y por haber extendido durante 40 minutos lo que debió ser apenas un trámite. El decano de la política santotomesina, dos veces intendente y hoy concejal, Ángel Chiche Piaggio, volcó este martes 30 de junio una serie completa de rancios desvaríos para oponerse al proyecto de la concejala Florencia González para declarar desde el cuerpo legislativo el «beneplácito al fomento de la práctica deportiva de Taekwondo como herramienta para la salud y la defensa personal de la mujer».

Sublevado, Piaggio despotricó durante 40 minutos en contra de esa declaración, con la que el resto del cuerpo había prestado su acuerdo. Lo que debió ser un trámite se volvió en un show patriarcal, con interpelaciones e interrupciones a las mujeres incluidas, afectando también a una mujer, fuera del Concejo Municipal santotomesino: Natalia Ghirardi, la instructora de Tae Kwon Do que lleva adelante también talleres de defensa personal para las mujeres en el ámbito mismo de la Municipalidad.

La mujer es para lavar los platos

La concejala González (UCR) expuso su proyecto y, en seguida, la concejala Natalia Angulo (UCR) expresó su acuerdo, destacando como en el taller de Ghirardi se suman muchas mujeres, afectadas por la violencia machista. El concejal Julián Ilchischen (PJ) señaló que Ghirardi es una referente en la disciplina y que se caracteriza por su preocupación por lo público. El concejal de Cambiemos, Fernando Husef Alí, también expresó su acuerdo y González celebro la coincidencia general. Entonces, habló Piaggio.

Don Ángel Piaggio.

«Lo de la defensa personal me parece que plantea algo como una permanente hipótesis de conflicto. Hay mujeres que practican boxeo, hay mujeres que practican básquet, hay mujeres que practican fútbol, cualesquiera de ellas podría ser destacable. Sin ir más lejos, en el canal local hay un espacio de una persona que en su momento obtuvo varios títulos mundiales, la Locomotora Oliveras. La práctica de boxeo, si uno la quisiera ver desde un punto confrontativo, también sirve para la defensa personal. Yo no veo la necesidad de que el cuerpo exprese beneplácito por la práctica de un deporte, esa práctica así, en forma grupal. Pero esto, no estamos descubriendo el mundo». Hasta ahí el comienzo de la intervención de Piaggio, con dos hilos de su intervención: que el conflicto lo plantean las mujeres si quieren saber como defenderse; que un reconocimiento no es merecido si no hay otro previo.

Después de esas dos falacias, que se repetirían luego, Piaggio le entró al proyecto en sí: «En lo que yo tengo como proyecto de declaración me gustaría que tuviera un mínimo de técnica legislativa. No tiene artículos, es solo un renglón y medio, carece totalmente de técnica legislativa», señaló antes de volver a sus primeros desvaríos «Es plantear elementos de hipótesis de conflicto, de defensa. En todo caso planteo, el boxeo también lo sería. Y esta chica Locomotora Oliveras merecería, por el programa que lleva en el cable, que expresáramos también el beneplácito por su actividad».

Consternada, la autora del proyecto defendió su iniciativa, otros concejales la secundaron, alguien recordó que, justamente, Alejandra Oliveras inicio su carrera en el pugilato para defenderse de un golpeador.

Inmune a la razón, Chiche apeló a otra serie de falacias, combinando autoridad con generalizaciones y otros errores primarios de lógica y argumentación. «Yo, haciendo un poco de historia santotomesina, cuando tendría 9 o 10 años, hace esto 70 anos, en Santo Tomé había tres equipos de básquetbol femenino: Unión de Santo Tomé, Atenas y El Dientuco. En esa época también tuvimos una atleta olímpica, Gladys Erbetta. Hemos tenido después representantes olímpicos en tiro. En cuanto actividad deportiva o de atletismo, la mujer se propuso practicar, esto de que todos le traban las prácticas de las cosas es un mito. Esto no es cierto. Están facultadas para hacer toda la actividad atlética o deportiva que le parezca conveniente. Es decir, al contrario. Los países que compiten a nivel mundial en las Olimpíadas y esto, cada vez incorporan mayor cantidad de mujeres en las distintas actividades. No es cierto que acá hay como un tapial que es imposible de saltear«, negó Piaggio. «La mujer tiene un lugar en la sociedad en todos los órdenes, desde el Tae Kwon Do a la que está cambiando un bebé en este momento en su casa. Todas tienen un rol dentro de la sociedad y ese rol es el que tenemos que reconocerles como ser humano. Pero sin creer que porque se inicia una práctica de una nueva actividad deportiva ya es un gran logro de la mujer como tal, como elemento de defensa, como si siempre se estuviera preparando para que la ataquen. A mí me parece que a veces se nos va la mano en esto y terminamos no teniendo en cuenta a la mujer compañera, a la mujer que sí, que le lava los platos, que sí, que cocina. Y esto no es una tarea menor. Es cada vez mayor el numero de hombres que lavan los platos en su casa. Esto es parte de cómo se compone una estructura familiar, cómo se compone una estructura de relación», explicó hacia las mujeres Piaggio. Particular mención al término «se nos va la mano», cuya evidente raíz tiene que ver con golpear a alguien porque sí.

Daría risa si no fuera por las muertas

«Me parece macanudo que en Santo Tomé se agregue una actividad deportiva más, pero no lo veo como la gran conquista de la mujer un ámbito para entrenarse y defenderse», agregó luego Piaggio, contradiciéndose inmediatamente a sí mismo. «Yo creo que [la mujer] tiene un papel en la sociedad y no necesita de estar en pose de boxeadora o de Tae Kwon Do para ocupar un cargo de gerente de una empresa o de empleada o de trabajadora municipal, en cualquier orden. No veo hoy en nuestra sociedad esa discriminación tan rígida que nos lleve a que cada pasito que pareciera que se da es el gran logro. El gran logro fue cuando a la mujer se le reconoció derechos civiles, políticos, todas estas cosas. Pero se consiguieron», aprecio Piaggio, acaso evaluando que ya es suficiente. No obstante reconoció: «Es probable que quieran pegarle, excluirla, encerrarla o matarla. Es real que hay femicidios y que es importante su cantidad. Pero que haya un tarado que pueda matar a su compañera, no lo podemos hacer extensivo a todos los varones. En todo caso a algunos. Que no son pocos, es cierto. Pero algunos, no todos. A mí no se me hubiera ocurrido en mi vida darle un empujón a mi compañera de 70 años», aclaró Piaggio, de quien se dice que también tiene algunos judíos amigos.

González respondió con firmeza. «No sé si me genera impotencia o tristeza lo que usted está trasladando o la discusión que está tratando de instalar en el siglo XXI», arrancó.  «Cuando usted habla de los femicidios, habla con tanta liviandad. Echa tierra a todo el proceso que están llevando las mujeres para que nos dejen de matar. No es que es un loco, son cuestiones estructurales, que sin duda que están mal y que se naturalizan», dijo la concejala, quien luego agregó «El Estado tienen que formarse y capacitarse en estas cuestiones».

Fue entonces cuando la presidenta del cuerpo, la socialista Gabriela Solano, cedió su rol –que quedó en manos de Piaggio, vicepresidente primero del cuerpo– para intervenir

–En el país hay un femicidio cada 23 horas, decir que la mujer está en la misma condición que el hombre de mínima es herirnos. Decir que hoy el hombre lava los platos no sé si me causa gracia. Venimos de generaciones y generaciones de mujeres que se quedaron en la casa lavando los platos para que el hombre haga la carrera profesional y política que se le cante, porque la mujer se tenía que quedar en la casa lavando los platos. La mujer no podía administrar los bienes, entonces no se podía separar. ¿De qué igualdad estamos hablando? ¿Compañera es la mujer que se queda lavando los platos?

–No dije eso, usted está haciendo referencia y tergiversando lo que yo dije –interrumpió Piaggio–, usted pudo llegar adonde se propuso llegar y nadie le puso trabas para que fuera periodista, para que fuera comunicadora, para fuera concejal…

–Eso usted no lo sabe concejal Piaggio. Estoy llamándolo al orden, por segunda vez.

Tampoco maestra ciruela porque el que está presidiendo en este momento soy yo

–Con más razón debería estar respetando el orden de la palabra…

Luego, Solano apuntó a sus pares: «Les voy a decir una cosa como presidenta del cuerpo. He tomado la decisión como presidenta de este cuerpo que, ni bien volvamos del receso, comencemos con la estricta aplicación de la Ley Micaela», que contempla la formación obligatoria en perspectiva de género en todos los poderes públicos.

Tras Solano, Julián Ilchischen retomó la palabra para volver a avalar el proyecto y Rodrigo Tata Alvizo hizo una extensa reseña de los logros deportivos de Oliveras y de lo poco que obtenía en comparación con campeones varones de menor jerarquía.

Sordo a todo, Piaggio retomó con una interpelación a la concejala González, autora del proyecto: «A mí me gustaría conocer, a partir de lo que expresaba Florencia, si ella tuvo algún impedimento para ir a la escuela primaria, a la secundaria, a la universidad, si pudo militar en la actividad política, si pudo sentarse en una banca. Es decir, ¿dónde están los impedimentos que su condición de género le impidieron desarrollar lo que a ella le gustaba? Yo creo que se idealizan situaciones. Si, quiza haya tenido otro concepto de la mujer. Era el ser que idealizábamos a la par nuestra. La que nos sostenía cuando nos iba mal en la vida, en el laburo, cuando nos quedábamos sin laburo. Era parte de una sociedad conyugal que iba más allá del género. Iba a la relación entre dos seres humanos«, naturalizó Piaggio, y retomó de nuevo «Que a Locomotora no le paguen más porque un promotor de boxeo considere que no lleva gente o que no le es negocio, eso no significa que no haya podido practicar el deporte y que no haya llegado a ser campeona mundial y que haya tenido un conocimiento de sus condiciones, cosa que hasta hoy le permite desarrollar una actividad en un medio de comunicación. Que se lo ganó trabajando, fenómeno, se lo reconocemos. Fui el primero en decir que por qué no le hacemos el mismo homenaje a ella».

«Ya se lo hicimos al homenaje en este cuerpo, concejal», le recordó Solano.

Después de 40 minutos, se votó que al final de la jornada se votaría si el Concejo hacía o no el reconocimiento. Al cierre de esta nota todavía no teníamos certeza de ese resultado.

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