Espert proyectó una inflación de hasta 40% para este año.
El economista sostuvo que el Gobierno se equivocó al cerrar una meta de inflación con el FMI y que ahora se deberá sentar a renegociar el acuerdo Stand By con el organismo. Asimismo, advirtió sobre otro posible salto del dólar y puso en duda la capacidad de pago de la deuda externa, aunque descartó una crisis hiperinflacionaria.

El salto del dólar tras la corrida cambiaria que se desató a partir del 25 de abril y que se extiende hasta estos días sigue siendo una preocupación para el Gobierno y una advertencia por parte de los economistas tanto ortodoxos como heterodoxos. Sobre todo por el impacto inmediato que tiene la escalada de la divisa en los precios de productos de consumo masivo y que hace indomable la inflación, algo por lo que el presidente Mauricio Macri pidió ser juzgado al término de sus cuatro años de gestión.

En el marco de la apertura del 10° Congreso de Desarrollo e Inversiones Inmobiliarias que se llevó a cabo en el Hotel Hilton y del cual participó ámbito.com, el economista José Luis Espert, volvió a cuestionar la política económica del Gobierno al considerar que continúa con un sistema con un fuerte gasto público. En ese sentido, dijo que hay un «Estado impagable» que termina encerrado en lo que él denomina un triángulo vicioso: «ajuste por crisis» en uno de sus aristas, «rebote» en otra y «leyes laborales inviables» en la tercera.

Ante un auditorio colmado de inversores, desarrollistas, constructores, arquitectos, compradores y referentes del sector empresario, Espert dio a conocer sus proyecciones económicas para 2018: estimó una inflación con un piso del 35% y de hasta 40%, un dólar entre $ 32 y $ 34 para fin de año, una caída de la actividad económica de 1,2%, y un déficit fiscal primario de 2,4%.

«En 2018, año de gran devaluación, no descartaría que la inflación llegue a tocar el 40% que alcanzó en 2016 y 2014, con un piso en 35%», señaló. Y agregó que la meta del 32% de inflación anual acumulada a agosto de este año, que cerró el Gobierno con el FMI en el marco del acuerdo Stand By por u$s 50.000 millones, «va a haber que discutirla» porque implica un incumplimiento de lo previamente acordado.

«Mi sensación es que cuando el INDEC informe la inflación de agosto acumulada en los últimos doce meses, la misma va a estar arriba del 32%. De manera que el Gobierno va a necesitar ir al Fondo a negociar cómo corregir esa desviación del acuerdo», afirmó.

En otro orden, Espert remarcó que 2018 es un año de fuerte devaluación y que de no ocurrir una nueva disparada del dólar como la que se vivió en mayo y junio, el billete verde va a finalizar el año en un promedio entre $ 32 y $ 34, «lo cual arroja un aumento del 80% respecto al 2017».

A pesar de que dio cuenta de una crisis económica latente, Espert descartó de plano la posibilidad de que exista un descalabro económico como el que se vivió en 2001 cuando Fernando De la Rúa era Presidente. «¿Hay probabilidades de ir a un 2001? De ninguna manera. En 2001 hubo un contexto de muertos en Plaza de Mayo, robo de depósitos, un default payasesco de la deuda pública con el Congreso aplaudiendo, y la ruptura de todos los contratos con los privados. Ese conjunto de cosas no tienen la mínima chance de repetirse», subrayó.

Asimismo, desechó la chance de que Argentina vuelva a padecer una hiperinflación como la que se registró durante el mandato del entonces presidente Raúl Alfonsín, ya que consideró que para que eso suceda habría que tener una tasa de inflación del 4% diaria. No obstante, el economista y profesor de Finanzas Públicas en la Universidad del CEMA, no descartó que Argentina entre en default, aunque reconoció que «la posibilidad de reestructurar la deuda es muy baja».

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