No se puede decir que la noticia (ver más detalles al respecto, acá) sorprenda: finalmente el gobierno de Santa Fe terminaría apoyando el presupuesto nacional enviado por Macri al Congreso, en base al ajuste comprometido con el FMI.

Así lo habría comprometido Lifschtiz con Frigerio, como «una contribución a la gobernabilidad» en modo Pichbetto on, tras días y declaraciones por todos los medios jurando que «no serían siendo socios del ajuste».

Pero ojo, no se trata de una rendición incondicional ni una abdicación de los principios socialistas sin más ni más, no señor: pondrían como condición para votar el presupuesto que se elimine la cláusula que contempla que las cooperativas pasen a pagar Ganancias, y que se incluya la alícuota del 1 % en Bienes Personales para los que tengan bienes en el exterior.

Lo primero es un placebo puesto por el gobierno en el proyecto precisamente para estos casos, tal como lo puso (y luego lo sacó) en la reforma tributaria: para que los opositores que quieran bancar, puedan exhibir un «logro» que justifique su agachada.

Y lo segundo no lo puso, ni lo pondrá, porque significaría meterle la mano en el bolsillo al presidente, su familia, sus amigos, su gabinete y su clase, por los bienes que declararon por sí y por testaferros a través del blanqueo.

Pero el socialismo bancará igual el presupuesto, como bancó precisamente el blanqueo de capitales, en el que se disminuyó la alícuota del impuesto: no se sabe que a cambio (porque hasta acá las contraprestaciones escasean), es lo que bien vale una misa.

El «progresismo» santafesino será entonces y como se preveía, cómplice del ajuste: del mega endeudamiento, del recorte del gasto en salud, educación, obra pública, desarrollo social y ciencia y tecnología, en jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares en la Patagonia.

Cómplice de la eliminación del fondo sojero, del saqueo del Banco Nación, de darle al gobierno de Macri la herramienta legal para un nuevo megacanje ruinoso de la deuda externa, de la eliminación de los subsidios al transporte, de la posibilidad de terminar con la tarifa social de la luz, y de la continuación de los subsidios a las petroleras y generadoras de electricidad; entre otras cuestiones que figuran en el presupuesto, pero no figuran (al menos por lo informado hasta acá) en las condiciones que Lifschitz pondría para apoyar la sanción del presupuesto.

Ojo, no es que tampoco se trate de un apoyo muy contundente: desde 2015 el socialismo no tiene senadores en el Congreso de la nación, y como consecuencia de tres desastres electorales consecutivos en elecciones de diputados nacionales, cuenta con uno solo, o contaba: se trata de Luis Contiggiani, el ex ministro de Producción de Lifschitz; que entró al Congreso en diciembre pasado y se desmarcó del bloque del Frente Progresista (que integra él solo) por su postura en contra del aborto.

Otro que transitó los medios locales por estos días hablando pestes del presupuesto, y que quizás lo termine votando a cambio de que el gobierno no le cobre Ganancias a Sancor o a AFA, la cooperativa exportadora de la Federación Agraria, de donde proviene.

Una muestra más (por si hiciera falta) de que el «progresismo» del oficialismo santafesino y su «modelo Santa Fe» son productos de exportación, para que los consuman los porteños horrorizados porque alguna vez votaron a Carrió creyendo que era Rosa Luxemburgo, y se convirtió en lo que siempre había sido: una gorila hecha y derecha.

Acá nunca engañaron a nadie (puede haber algún paspado suelto, que no cambia la ecuación), y siempre se supo que son otra vertiente más del antiperonismo, como decíamos acá hace unos días; y como tal, siempre dipuestos a terminar coincidiendo con el PRO.

Tal es así que el paro del martes (que en Santa Fe como en todo el país arranca con la movilización de CTA el lunes) del Movimiento Obrero Santafesino (que nuclea a gremios de todas las centrales sindicales) acá incluye el reclamo a la Legislatura provincial para que no sancione la adhesión a la ley de ART impulsada por Macri, conforme a un proyecto que acaba de presentar Rubén Galassi, una de las principales espadas legislativas del socialismo.
Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa F

Comentarios Facebook