Jose Gomez Fuentes era el conductor oficialista del ciclo 60 minutos de ATC en medio de la guerra de la guerra de «Malvinas» que es recordado porque arrancaba su programa con «Estamos ganando». Y era mentira, y morían pibes desarmados frente a una potencia mundial o cagados de frío y hambre.

Siento que muchos colegas, a los cuáles respeto y conozco, que están cayendo en lo mismo, salvando las distancia entre una dictadura y un gobierno democrático.

Arrancan los programas con «El estamos ganando» por los datos (alentadores comparativamente por cierto) sobre la pandemia en la Argentina y la provincia. Pero cuándo los datos son esquivos, ya el logro no es del gobierno sino la culpa es de la gente y su inconducta social.

Todo gobierno en ejercicio, comete errores, pero ellos «en nombre de no darle de comer a la oposición» nada dicen de los mismos. Aburren.

Una política comunicacional que NI SIQUIERA EL gobierno provincial pide, cómo sí lo hacía el socialismo a traves de su billetera abultada de publicidad oficial.

No suman, restan. Y pierden el concepto más maravilloso del regreso de gobierno más amplios, qué es la libertad y el concepto «critico» del periodismo.

Todos los días las mima cantinela, todos los días los mismos discursos, todos los días las mismas omisiones, llegando algunos inclusive a la censura a dirigentes de la oposición.

Nada dicen de la inseguridad, la pobreza, de lo putrefacto del poder judicial o del conflicto con los gremios por el bono, pese a qué hay argumentos muy válidos que tiene el gobierno. Silencian. Es cómo pretender tapar el sol con las manos, entonces la gente no les cree, aún aquellas verdades parciales que esbozan.

El periodismo será critico o no será, dijo alguien, otro «el periodismo es denuncia y critica sino son simples pasadores de comunicados oficiales».

Y por si hiciera falta aclaro que adhiero al gobierno nacional y las políticas del gobierno provincial, pero es hora de entender que el mejor favor que desde el periodismo militante podemos hacerle a un gobierno es criticarlo, con honestidad y certezas.

En definitiva, dame periodismo, no panfletos.

 

Comentarios Facebook