No quiero que la Iglesia se meta en mi cama ni en el cuerpo de la mujer.
Es una sensación de abuso y autoritarismo permanente. Por qué sencillamente no legislan, controlan y sancionan a sus feligreses?. Por qué los tenemos que bancar con nuestros impuestos y no con el diezmo de los suyos. No han hecho mucho daño ya?. Han sido cómplices de las peores matanzas, desde el nazismo hasta la dictadura argentina. Han sido cómplices y encubridores de la mayor red de pedofilos. Estigmatizan al distinto. han marchado contra todo derecho a reconocernos como humanos: divorcio, casamiento igualitario, y ahora contra el aborto legal.
Sus escuelas son ghetos más allá de la ley, han bendecido guerras, utilizan su factor de poder para nombrar jueces, ministros y HASTA HAN CENSURADO todo tipo de publicación o charlas, por ejemplo de salud reproductiva o educación sexual.
No me alcanza con el PAPA Francisco y su discurso jesuíta, por su lucha contra la pobreza y el poder económico.
En su cama, con sus cuerpos HAGAN LO QUE QUIERAN, ni siquiera el enfermizo concepto del celibato o su machismo misógino con el rol que le otorgan a la mujer. Dejennos vivir según la ley y nuestras propias creencias, somos ciudadanos no SUS FELIGRESES.

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