Murió en el Cullen histórico sacerdote santafesino que tenía coronavirus

El padre Severino Silvestri, de 91 años, murió a las 22:30 de este domingo en el Hospital “José María Cullen” de la ciudad de Santa Fe, donde había sido internado luego de contraer coronavirus.

Nació el 22 de septiembre de 1929 en Los Laureles (Prov. de Santa Fe) y fue ordenado presbítero el 1º de noviembre de 1954 en la Basílica “Ntra. Sra. de Guadalupe” por el Arzobispo Nicolás Fasolino.

Su servicio pastoral en la Arquidiócesis, lo realizó en la Parroquia “Sagrada Familia” de Santo Tomé, en la Parroquia “San Francisco Javier” de San Javier, en la Parroquia “Cristo Obrero” de la Ciudad Sede, en la Parroquia “Santa Ana” de Gessler, además fue Capellán del Hospital “J. B. Iturraspe” de Santa Fe y en sus últimos años residiendo en Santo Tomé ayudó en la Parroquia “Nuestra Señora de Luján”.

En esta última etapa se encontraba en la Casa del Capellán de las Hermanas del Calvario de la Ciudad Sede.

Su fallecimiento provoca un profundo pesar en la comunidad católica santafesina.

El clérigo escribió en 1994 una carta dirigida al entonces arzobispo Edgardo Gabriel Storni, en la que le exigía su renuncia. «Estar enfermo no es pecado y sabés a qué enfermedad me refiero», decía en un tramo la misiva que después el cura confirmó haber enviado ante la Justicia cuando Storni era investigado.

Comentarios Facebook