QUE GANAS DE HACER PORTEÑADAS AL PEDO

Desde el inicio de la pandemia, Santa Fe está entre las provincias con mejores números en cuanto a los contagios, y los casos letales:  con los datos de ayer, podemos decir que con aproximadamente el 8 % de la población del país, tiene solo el 0,69 % de los contagios, y con 16 muertes sobre 3813 en todo el país, apenas tuvo el 0,42 % de los decesos de todo el país. Finalmente, con 16 fallecidos sobre un total de 1435 casos positivos, tiene un índice de letalidad del 1,11 %. Datos, no opinión.
Desde el primer DNU dictado por el gobierno nacional en relación a la pandemia (el 260), Perotti adhirió a cada uno de ellos, y se ajustó estrictamente a las determinaciones del gobierno nacional, siendo incluso más restrictivo en algunos casos. Y pese a contar con buena parte de la actividad económica e industrial de la provincia funcionando, puede exhibir esos buenos números.
Por otro lado cumplió estrictamente con el rol que le asignan a los gobernadores de las provincias no solo los decretos presidenciales que instrumentaron las medidas para prevenir los contagios, sino las dos Constituciones, la nacional (en su artículo 128) y la provincial (en su artículo 72 inciso 19): el gobernador de la provincia (el de Santa Fe, el de cualquiera) es el agente natural del gobierno federal en la provincia, para hacer cumplir las leyes de la nación. Este rol está reconocido expresamente en todos y cada uno de los DNU que dictó Alberto por la pandemia, desde el 260 que declaró la emergencia, hasta el 641 publicado el domingo pasado, que prolonga las medidas hasta el 16 de agosto, y prohíbe las reuniones familiares. Como dijimos, Perotti adhirió a todos, al último de ellos por el Decreto 743, dictado ayer.
Precisamente por sus buenos números, todos los Departamentos de la provincia, sin excepción, están incluidos en el «distanciamiento social, preventivo y obligatorio» desde que se lo dispuso en el país para distinguir a las provincias y regiones que estaban en «aislamiento», por el Decreto (DNU) 520 del 8 de junio. Y al igual que en todo el país, en los últimos días se han acelerado los contagios, en especial en el sur de la provincia, y sobre todo en la ciudad de Rosario.
Si hay un lugar en Santa Fe que está complicado, es Rosario. Tanto que incluso antes de que el DNU 641 suspendiera las reuniones familiares (más precisamente el 25 de julio, una semana antes) Perotti dictó el Decreto 648 suspendiéndolas en el Departamento Rosario, porque no se observaban los debidos cuidados, y eran el principal factor de contagio. Más aun: por los Decretos 680 y 743, se restringieron las actividades de las que pueden participar quienes residen en Rosario y viajan al resto de la provincia, y viceversa.
Y sin embargo desde la gestión municipal de Pablo Javkin sacan pecho, y dicen acá en Rosario 12, que el gobierno nacional destacó el trabajo de la ciudad en medio de la pandemia. ¿De dónde surgirá eso? De la lectura que hacen de los fundamentos del decreto presidencial publicado el domingo.
En particular de ésta parte: «Que la ciudad de Rosario, en la Provincia de Santa Fe, presenta transmisión comunitaria extendida, con un tiempo de duplicación de casos estimado en once coma nueve (11,9) días, con un porcentaje de ocupación de camas de cincuenta y dos por ciento (52%). Que tanto la región metropolitana de Gran Mendoza como la ciudad de Rosario, presentan un sistema de salud, que, a juicio de sus autoridades, tiene capacidad de dar respuesta al aumento de casos, tanto en lo que hace al diagnóstico como también con relación a la atención sanitaria y control de contactos.» 
 
«Según afirman las autoridades provincial y local, respectivamente, ambas presentan además, un sistema intensificado de búsqueda de casos, por medio de unidades centinelas que sensibiliza la detección de posibles casos nuevos de COVID-19. En este marco, y en atención a la evaluación positiva de la situación realizada por el Gobernador de la Provincia de Mendoza y por el intendente de la ciudad de Rosario, y teniendo en cuenta el expreso compromiso asumido por ambos de informar cualquier situación de alerta epidemiológico a las autoridades sanitarias nacionales, se ha determinado que la ciudad de Rosario y la Provincia de Mendoza, puedan mantenerse en el marco de las medidas de distanciamiento social, preventivo y obligatorio, debiéndose redoblar los esfuerzos en estas jurisdicciones para evitar la expansión de los contagios y las consecuencias que la propagación de la enfermedad conlleva.» (las negritas son nuestras)
O sea, Rosario venía mal, pero Javkin es bárbaro, y se comprometió a resolver sus problemas, y su sistema funciona, por eso -solo por eso- no la metieron en el «aislamiento social, preventivo y obligatorio». Ni se tomaron el trabajo de consultar con el gobierno de Santa Fe, que ya venía tomando medidas en la ciudad (a veces incluso pese a Javkin o su oposición, como cuando Perotti decidió cerrar los shoppings, o hacer obligatorio el uso del barbijo), que le aportó a Rosario 157 millones de pesos para gastos derivados de la pandemia, como por ejemplo para habilitar 1100 camas adicionales que permitieran asistir a los contagiados.
La misma provincia que desde el año 2009 paga íntegramente todos los gastos de los hospitales municipales rosarinos, que en su mayoría no debieron usarse para la pandemia, porque el 65 % de los casos positivos de coronavirus detectados en Santa Fe lo fueron a través de la línea 0800 que habilitó la provincia, o sea sin necesidad de que la gente concurra a algún centro de salud, saturándolos.
Pero lo más curioso es que el mismo DNU 641 (al que, reiteramos, Perotti adhirió de inmediato por Decreto 743) las autoridades provinciales (o sea, Perotti, no Javkin ni ningún intendente) pueden «...dictar normas reglamentarias para limitar la circulación por horarios o por zonas, con el fin de evitar situaciones que puedan favorecer la propagación del virus SARS-CoV-2.» o «disponer el aislamiento preventivo respecto de personas que ingresen a la provincia provenientes de otras jurisdicciones,…» (artículo 4), «...reglamentar días y horas para la realización de determinadas actividades y establecer requisitos adicionales para su realización,…» (artículo 6), dictar «los protocolos pertinentes para la realización de estas actividades (deportes y actividades sociales, aclaramos)…pudiendo establecer horarios, días determinados y requisitos adicionales para su realización, con la finalidad de prevenir la circulación del virus…» (artículo 7), «...realizar, en forma conjunta con el Ministerio de Salud de la Nación, el monitoreo de la evolución epidemiológica y de las condiciones sanitarias.» y «remitir al Ministerio de Salud de la Nación toda la información que éste les requiera para evaluar la trayectoria de la enfermedad y la capacidad del sistema sanitario para atender a la población. Asimismo, deberán cumplir con la carga de información exigida en el marco del “Monitoreo de Indicadores de Riesgo Epidemiológico y Sanitario – COVID-19” » (artículo 21).
También según el mismo artículo 21, los gobernadores pueden «…requerir al Poder Ejecutivo Nacional, con el fin de proteger la salud pública, que dicho partido o departamento se excluya de las disposiciones del “distanciamiento social, preventivo y obligatorio” en forma preventiva, y pase a ser alcanzado por las disposiciones del “aislamiento social, preventivo y obligatorio”…«, «ampliar la autorización para el uso del transporte público interurbano de pasajeros a otras actividades que no estén contempladas en el artículo 12,(actividades esenciales)…» (artículo 23), o disponer «...controles en rutas, vías y espacios públicos, accesos y demás lugares estratégicos…» (artículo 26).
Los gobernadores, no los intendentes: los intendentes aparecen mencionados una sola vez en todo el decreto (en el artículo 27), y el de Rosario, solo en los considerandos antes mencionados. O sea, dicen que asumió compromisos para que su ciudad no pase a estar en «aislamiento», compromisos que deberá cumplir el gobierno de la provincia, al que no lo consultaron.

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