Dos operadores del 911 fueron imputados por no atender el pedido de auxilio de una docente

16 de mayo de 2020 10:51

La Justicia provincial consideró que fue «un crimen evitable» ya que la víctima había llamado para pedir auxilio antes de que la mataran.

La Justicia imputó a tres policías y a dos operadores del Sistema de Emergencias 911 por su actuación en el femicidio de Rosa del Milagro Sulca, la docente de 48 años, el pasado 28 de abril en SaltaSulca había pedido auxilio cuando la estaban atacando. La Justicia provincial consideró que fue «un crimen evitable».

Los cinco quedaron imputados por incumplimiento de los deberes de funcionario público, entre otros delitos. Se trata del operador del área de Demanda Ciudadana Pablo Ezequiel Bisón Enríquez; su supervisor Marcelo Rubén Tintilay Cordeyro; el despachante policial Héctor Roberto Herrera; el jefe de Despacho de Emergencias Policiales Gustavo González; y el supervisor de Despacho Normando Domingo Corbera.

Bisón Enríquez, de 30 años, fue quien atendió el llamado y para los fiscales, el oficial no le dio la importancia que revestía la llamada y «actuó con una conducta omisiva». En tanto, Tintilay Cordeyro, de 34 años, quedó imputado por el mismo delito y por abandono de persona seguido de muerte. Los fiscales consideraron que como encargado incumplió sus obligaciones al retirarse de su puesto de trabajo 30 minutos antes, sin que otra persona se quedara supervisando.

Herrera, de 45 años, quedó sospechado de que no informó al jefe de turno y al supervisor sobre la emergencia. Los fiscales creen que esto fue una parte del resultado fatal de la muerte de Sulca. Al ser quien tuvo contacto directo con los oficiales de calle, «no dio cumplimiento a las previsiones legales».

Por su parte, González, de 41 años, quedó imputado además por abandono de persona seguido de muerte ya que se cree que no asignó otros recursos para corroborar el incidente. Corbera, de 42 años, quedó imputado por los mismos delitos. Según los fiscales,al no asignar recursos para verificar el incidente, el supervisor de Despacho omitió cumplir con lo que dispuesto por el Reglamento Orgánico y Funcional de la Dirección Centro de Coordinación Operativa, ano haber asignado otros recursos para verificar el incidente.

En tanto, el fiscal que investiga el crimen, Gustavo Torres Rubelt, ordenó la detención e imputó a Pablo Exequiel Verón, de 18 años, y a una joven menor de 17 años. Quedó imputado de «homicidio triplemente calificado por alevosía, por mediar violencia de género y criminis causa», y la chica, que negó estar vinculada con el hecho, fue imputada por «homicidio criminis causa con alevosía».

Según la autopsia, Sulca sufrió 17 puñaladas en el tórax, que le causaron la muerte, además de numerosas heridas en todo el cuerpo. La víctima comunicó al operador del 911 que la estaban matando y llegó a decir su domicilio en Salta. La llamada registró otra voz femenina, que dijo era su tía y que tomaba pastillas. Minutos después, Sanhueso y Vizgarra fueron a la casa de la víctima, pero como no respondió a sus llamados a la puerta, se fueron.

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