UN DOCENTE DEL NORTE LE RESPONDIÓ A SUSANA GIMÉNEZ TRAS SUS DESAFORTUNADOS DICHOS

Se trata de Cristian Ángel Barrionuevo, docente del norte del Argentina, quien escribió una carta que se hizo viral en redes sociales en respuesta a los dichos de la conductora televisiva Susana Giménez sobre que a la gente del norte se les debe enseñar «a plantar, a tener gallinas en el gallinero» para que salgan de la pobreza.

La carta dice lo siguiente:

Hola Susana:
Me llamo Cristian Angel Barrionuevo, me desempeño como Músico y Docente, soy del Norte Argentino. Nací en el seno de una familia pobre. Quería contarte que desde chiquito aprendí a cuidar y criar gallinas, teníamos unas 60.

Todavía recuerdo el «piu piu piu piuuuu» de mi mamá, papá o mío por la mañana temprano, mientras hacía sonar el tarro con maíz llamándolas a comer, era el momento de contarlas y de «pillar» una si el menú del día era guiso o sopa de gallina. Por las tarde-noche recuerdo como subían a un árbol para dormir.

Una de mis actividades favoritas era hacer el trabajo de investigador para encontrar los nidos con huevos (no teníamos gallinero, en el monte no es necesario), cuando encontrábamos los nidos era una gran alegría por que íbamos a tener huevos para vender. Si tardaba mucho en mi investigación, ya encontraba la gallina empollando.

¿Sabes Susana? No solo teníamos gallinas también teníamos cabras, unas 45, y unas 12 vacas de las cuales también nos servían para la economía familiar. Aparte de eso teniamos un cerco de menos de una hectárea para sembrar maíz y zapallo.

¿Sabes? mis viejos eran muy laburadores, mi papá era hachero, sabía decir orgulloso: «en un día soy capaz de cortar 6 mts. de leña», todavía lo recuerdo cansado tomando mate en la lumbrera (palo largo y grueso); y mi mamá viajaba 90 kms. los fines de semana para hacer empanadas y comprar mercadería.

Teníamos otras actividades comerciales; cazar y vender cueros de iguanas, lampalaguas, conejos y vizcachas. A pesar de todo esto que te cuento nunca dejamos de ser pobres.
Yo tuve la suerte de que el Cura que atendía esa zona del monte les preguntó a los Maestros si había algún niño que tenía ganas de estudiar y los Maestros me nombraron a mi. Si no fuera por ese Cura mis viejos a pesar de todo lo que trabajaban no me hubieran podido mandar a la ciudad a estudiar la Secundaria. Gracias a ese Cura hice la Secundaria y pude hasta tener mi Título Universitario.

«Un trabajo digno que les permita superarse», no un trabajo que sólo les permita sobrevivir como en el caso de mis viejos. No me creo único ni especial por lo que me pasó, se que es la historia de muchísimos, también con el tiempo aprendí a no romantizar la pobreza. Por eso creo que para salir de ella no hay que poner un gallinero.

Tengo la certeza de que para combatir la pobreza aparte de Educación, Salud y Trabajo, hay que combatir la riqueza desmedida de unos pocos. Saludos.

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