Adolescentes denunciaron a compañeros que compartían fotos privadas de ellas
Había al menos mil fotos de chicas adolescentes de distintas escuelas secundarias de la ciudad, todas nucleadas en una carpeta virtual.

En enero de 2017 un alumno de la Escuela Secundaria de la Universidad Nacional del Litoral creó un grupo en Google Drive –un espacio digital para almacenar información que se puede compartir– titulado «Tarea». Allí, comenzó a depositar fotos de sus compañeras de aula sin que ellas lo supieran y las compartió con otros adolescentes de distintas escuelas de la región que además de mirar, hicieron su aporte al sumar imágenes.

Este fin de semana un grupo de estudiantes de la misma institución lo descubrieron y lo denunciaron a las autoridades, que reunieron a las mujeres de todos los cursos para que puedan expresarse y analizar el caso. Los directivos presentaron los sucesos de manera formal a Asuntos Jurídicos de la UNL para que sean tratados institucionalmente.

Algunas de las estudiantes afectadas –cuyas identidades serán reservadas por ser menores de edad– describieron a UNO Santa Fe que en la carpeta había imágenes que dajaba en evidencia que les habían estado sacando fotos sin que ellas se dieran cuenta dentro de las instituciones, como así también había material de redes sociales que ellas tenían configuradas como privadas, entre otro tipo de fotos donde se vulneró su consentimiento con el fin de sexualizarlas.

También detectaron que había imágenes de chicas de distintas escuelas secundarias de la ciudad y aún no determinaron la totalidad de quienes participaron o tuvieron acceso a ese material.

Al conocer la situación en la que involuntariamente se vieron involucradas escracharon al creador del Drive a través de sus redes sociales y luego supieron que el chico borró la carpeta que había sido socializada durante casi dos años.

Por otra parte, las alumnas de la Escuela Secundaria de la UNL dialogaron con los directivos, que actuaron rápidamente. En otras instituciones educativas –también relacionadas a la UNL– hicieron notas para que las autoridades tomen conocimiento y esperan obtener una respuesta este martes.

«No soy tu objeto de consumo»
La Escuela Secundaria de la UNL amaneció con cientos de carteles pegados por las estudiantes para denunciar los hechos: «Están en 2018, las cosas cambian, las mujeres se rebelan y lo que hicieron no es normal», «Mi cuerpo vestido o desnudo no te habilta a nada que yo no desee», «No nos paran más», «No soy tu objeto de consumo» y «Sororidad», son algunas de las cientos de palabras colgadas por las denunciantes que se pueden leer en los pasillos.

«Estuvimos hablando con alumnas, alumnos y los chicos implicados sobre lo grave del tema. Fue abordado rápidamente, ya está en cuestiones de Asuntos Jurídicos de la UNL porque lo reconocemos como sumamente grave, y estamos entregando los informes que nos solicitan con las pruebas que tenemos para que se tomen las medidas o sanciones correspondientes a quien haya llevado adelante este mal accionar de una temática que nosotros en esta escuela la trabajamos mucho, pero que evidentemente algunos se nos ha caído del saco roto», reconoció a UNO Santa Fe la directora de la institución, Nora Ojea.

Asimismo agregó: «Estaremos siempre acompañando a las chicas y a los chicos de nuestra institución porque no es la Escuela Secundaria, sino que es una persona, un alumno. La gravedad del caso es que es un compañero que no se haya acordado todo lo que enseñamos a través del secundario con los talleres del respeto a la mujer, contra la cosificación, y de la mirada no sexista».

«Nosotros trabajamos mucho además con un proyecto de extensión sobre las cuestiones legales que tienen que ver con la imagen y esto evidentemente no lo aprendieron. Más allá de todo eso, lo que nos interesa es contener a nuestras alumnas y a otras chicas que no conocemos aunque no sean nuestras. Estamos en contacto con la Secretaría de Planeamiento y el rector está al tanto de todo».

Educación Sexual Integral
El daño producido por estas actitudes fue rápidamente verbalizado por estas jóvenes que reconocieron de inmediato que algo estaba mal con las acciones de sus compañeros: «Es la personificación del patriarcado», describió con nitidez a UNO, una de las adolescentes afectadas al hablar de la situación. Además relató que fue otro de los compañeros de esa misma escuela quien les acercó el contenido de la carpeta después de haber accedido al link que le habían compartido.

«Primero hablamos con todas las chicas para escucharlas, saber cómo se sentían y qué estaba pasando. Pero el resto de los varones que no son los involucrados han demostrado una claridad de pensamiento, un alto grado de compañerismo y solidaridad al repudiar todas las acciones y en ese sentido me reconforta porque podemos decir que no estamos solas las mujeres. Estamos aprendiendo, las estamos defendiendo y tomaremos las medidas correspondientes

Comentarios Facebook