Prestamista, usurero y apretador: un policía terminó preso con su padre

La medida cautelar fue dispuesta por el juez Sergio Carraro. Los imputados son un hombre de 58 años y su hijo –que es policía– de 34 años.

Al momento de ser detenidos, se les secuestraron alrededor de 3 millones de pesos; 5 mil dólares; dos armas de fuego; dos automóviles y 350 pagarés firmados en blanco por distintas víctimas. Las fiscales Mariela Jiménez y María Laura Urquiza investigan los hechos.

Un hombre de 58 años y su hijo policía de 34 de iniciales, quedaron en prisión preventiva en el marco de una investigación que encabezan las fiscales Mariela Jiménez y María Laura Urquiza por el delito de usura.

La medida cautelar fue dispuesta por el juez Sergio Carraro en una audiencia llevada a cabo en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.

Las fiscales informaron que “el hombre de 58 años fue imputado como autor de los delitos de usura, amenazas coactivas en perjuicio de tres personas y tenencia de arma de uso civil sin la debida autorización”. En relación al policía de 34 años de edad, las funcionarias del MPA agregaron que “fue imputado como autor de los delitos de usura, malversación de caudales públicos y tenencia de arma de uso civil sin la debida autorización para ello”.

Cuotas mensuales desproporcionadas

“El imputado de 58 años venía cometiendo los ilícitos desde 2007, mientras que se hijo había comenzado en 2016”, indicaron las fiscales. “Aprovechándose de la necesidad de las víctimas, les prestaban dinero y luego les exigían el pago de intereses o ventajas pecuniarias evidentemente desproporcionadas en relación a la prestación que les habían dado”, explicaron.

Jiménez y Urquiza relataron que “las víctimas debían devolver las sumas de dinero en cuotas mensuales. Además, les hacían otorgar recaudos o garantías de carácter extorsivo, como pagarés en blanco”.

También señalaron que “el hombre de 58 años aprovechaba que es empleado del ministerio de Seguridad de la provincia, función laboral que utilizaba para intimidar y coaccionar a sus víctimas. Les decía que era un importante funcionario provincial de alto rango institucional, poderoso y con fuertes influencias policiales y políticas”.

“Por su parte, a su hijo –que presta funciones en la división Asuntos Juveniles de la Unidad Regional Uno de la policía provincial– también se le atribuyó haber sustraído el teléfono celular de un hombre que fue trasladado en calidad de detenido a la seccional Séptima. Por este hecho es que se le atribuyó la malversación de caudales públicos”, aclararon.

Organismo de Investigaciones

“Los dos imputados fueron detenidos el pasado miércoles”, recordaron las fiscales y valoraron que “las tareas fueron realizadas de forma exclusiva por personal del Organismo de Investigaciones (OI) del MPA”.

Jiménez y Urquiza precisaron que “el padre fue detenido en la puerta del ministerio de Seguridad, debido a que es empleado de la Mayordomía de esa cartera provincial. En tanto, él hijo fue detenido en su casa”.

También subrayaron que “se realizaron cuatro allanamientos en la ciudad de Santa Fe y uno en la ciudad de San José del Rincón”. En tal sentido, hicieron hincapié en que “dos de los inmuebles allanados en la capital provincial funcionaban irregularmente como hogares de ancianos, motivo por el cual se dio aviso de forma inmediata a la municipalidad para que disponga las medidas correspondientes”.

Las fiscales también concluyeron que “en el marco de los operativos se secuestraron dos armas de fuego aptas para el disparo; cerca de 3 millones de pesos argentinos, 5 mil dólares y euros y reales; dos automóviles; 350 pagarés firmados en blanco por distintas personas; cinco tarjetas de débito de terceros y gran cantidad de documentación vinculada a los préstamos usurarios”.

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