La disertación de la brasileña Sara Fernanda Giromini, conocida como Sara Winter, que iba a brindar en las instalaciones del Colegio de la Inmaculada a las 19.30 no se realizará en ese lugar por causas que se desconocen. 

Ahora, según la organización, el evento bajo la consigna «El feminismo y la destrucción moral de la mujer» se llevará a cabo en la parroquia Nuestra Señora de Luján ubicada en Aristóbulo del Valle 6090, a las 20.

Sara Winter se define como activista provida y se promueve como exlíder de Femen, una agrupación feminista ucraniana con sedes en distintos países de Europa pero que no tiene ramas en Brasil ni en Argentina.

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Winter fundó a los 19 años Femen Brasil en 2012 después de haber pasado 25 días en Ucrania en los que habría recibido formación. Protagonizó múltiples actos en Río de Janeiro en topless con consignas escritas en inglés relacionadas a estar en contra de la realización del mundial de fútbol, por la liberación de las banda rusa Pussy Riot y en contra del machismo. Además se la vio con las frases «fui prostituta: ¿merezco morir?» marcadas en su cuerpo. Estas actitudes llamaron la atención de la prensa, con la que ganó relevancia mediática al pasar por distintos programas de televisión, radio y entrevistas para portales digitales.

El presidente de Brasil Jair Bolsonaro junto a Sara Winter. 

Sin embargo, al poco tiempo toda su imagen «feminista» comenzó a caer cuando fue cuestionada por haberse declarado en sus redes sociales como admiradora de Plínio Salgado, fundador de la Acción Integralista Brasileña (AIB), partido de extrema derecha inspirado en el fascismo italiano y elogiara a la exprimera ministra británica Margaret Thatcher. Al mismo tiempo, llamó la atención un tatuaje que tenía en el pecho de la cruz de hierro, considerada una condecoración nazi. Y Winter le reconoció a los medios brasileños haber pertenecido a grupos de simpatizantes neonazis en plataformas digitales. Incluso, se la acusó de usar su pseudónimo en honor a Sarah Winter, una militante nazi-fascista en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.

Sara Fernanda Giromini, conocida como Sara Winter. 

Al mismo tiempo agrupaciones feministas de Brasil criticaron en ese momento duramente las posiciones asumidas por Winter al frente del movimiento Femen porque consideraban que no conocía «con profundidad el feminismo y defiende banderas contradictorias, o que no tienen sentido para la realidad brasileña». Hasta se la cuestionó por un texto firmado por ella en 2011 –antes de liderar manifestaciones de Femen– donde criticaba a las protestas sin ropa y se reconocía de la «derecha nacionalista».

Se define como «provida, profamilia y prodefensa» y basa su campaña en que tuvo «una presión muy grande por parte de mi grupo feminista –del que fue líder– para abortar.

Desde Femen reconocieron la autoría del escrito pero en ese momento argumentaron que Winter «había cambiado». Cabe destacar que la agrupación ucraniana fundada en 2008 ha sido cuestionada en numerosas ocasiones por grupos feministas tradicionales de Europa por supuestos vínculos con neonazis, su ideología radical y por su puesta en escena solo con mujeres de belleza hegemónica y de raza blanca. Al mismo tiempo, feministas negras organizadas de Brasil rechazaron desde el minuto cero tanto a Winter como al desembarco de Femen. De hecho, en las imágenes de las protestas de todo 2012 solo se puede ver menos de una decena de mujeres blancas con pancartas en un país donde más del 60 por ciento de la población es negra.

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Luego de una gran cantidad de insostenibles escándalos, la ucraniana fundadora de Femen Alexandra Shevchenko, terminó expulsando a la brasileña y en una entrevista al diario Zero Hora dijo: «No tenemos más Femen Brasil, la persona que nos representaba, Sara Winter, no forma parte de nuestro grupo, tuvimos muchos problemas con ella. No está lista para ser líder. No respetó la ideología del grupo», y la acusó de no rendir los fondos que la organización le brindó. Además, la exnúmero 2 de Femen Brasil, Bruna Themis, expresó por esos días en una entrevista en Opera Mundi: «Le cuestioné las numerosas revistas con la figura de Hitler que tiene en casa. Sara dijo que admira a Hitler como persona, que él fue un buen marido, que amaba a los animales, pero que no lo iba a decir en público. Me pareció extraño».

Ya alejada de Femen, fundó Batsardxs en 2013, otra agrupación que denominó «feminista que aceptaba hombres», donde criticó las protestas sin ropa «porque a la gente ya no le gustaba» y aseguró que se respetaba que los integrantes practiquen religión. Y, a pesar de haber protestado en el pasado en contra de la alienación social que causaba el programa de televisión Gran Hermano Brasil, se inscribió para ingresar a la casa en 2014 generando un alto revuelo mediático. En ese mismo año empezó a desempeñarse como youtuber y en 2015 sorprendió al expresar: “Me arrepiento de haber abortado y hoy pido perdón”.

A partir de allí dijo regir su vida por los 10 mandamientos, por Jesús y por la Virgen María, se convirtió en activista contra el aborto y se lanzó en la política por el Demócratas (DEM), uno de los partidos más conservadores del parlamento brasileño. Asimismo publicó un libro llamado «¡Perra no! Siete veces que fui traicionada por el feminismo», donde relata desde su punto de vista las experiencias negativas que tuvo dentro de Femen y de Bastardxs.

El año pasado fue candidata a diputada federal por Río de Janeiro por el DEM, que es el partido del presidente Jair Bolsonaro quien «la perdonó» públicamente «por su pasado feminista». Finalmente no fue elegida por el voto popular. Este año Winter fue nombrada en Brasilia, por la ministra Damares Alves, como Coordinadora Nacional de Políticas a la Maternidad del Ministerio de la Mujer, de la Familia y de los Derechos Humanos.

Se define como «provida, profamilia y prodefensa» y basa su campaña en que tuvo «una presión muy grande por parte de mi grupo feminista –del que fue líder– para abortar». Y aclara: «Prodefensa porque estoy a favor de la defensa de la vida de los policías militares, de la seguridad y de una intervención militar de verdad de las fuerzas armadas».

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