Al momento de subir este post, el lentísimo escrutinio de la elección provincial apenas alcanzaba al 46,11 % de las mesas, a más de seis horas y media de cerrados los comicios: delicias de la boleta única, y de que al partido que gobierna no le haya ido bien en las urnas. aunque lo quieran disimular: era muy fácil comprobar lo sesgado de la carga, para tratar de dilatar en el tiempo el impacto de resultados que no fueron los esperados. En ese algo más de 46 %, la carga de la ciudad de Santa Fe es solo del 27 %, y la de Rosario, del 19 %. De modo que todo lo que se diga puede estar sujeto a ajustes, con los datos finales.
Con la elección de este domingo se cierra el primer tramo de una campaña enrarecida, básicamente por las peleas entre radicales y socialistas: disputa a billetazos públicos por los aparatos punteriles, el desembarco masivo de militantes socialistas en el Ministerio Público de la Acusación, la agresión a un comerciante acá en la ciudad por punteros de Jatón, acusaciones de poca transparencia en el reparto de los espacios publicitarios y (peor aun), en el software del escrutinio provisorio, Corral (que se comió puteadas en los timbreos en Rosario) haciendo clientelismo en los jardines municipales,los brulotes de Carrió contra Bonfatti y el desembarco de fuerzas federales en Rosario pasada la veda, en lo que se constituyó en el verdadero cierre de campaña de «Cambiemos».
El primer dato fuerte de las urnas, es la rotunda derrota de Corral, el candidato del gobierno nacional: una más que enhebra en fila Macri, que vino en persona al filo de la campaña a apoyar al candidato de la marca «Cambiemos»; que a diferencia de lo que pasó en otras provincias no ocultó esa pertenencia; y al que incluso le desactivaron la competencia interna del PRO (distinto que en La Pampa por ejemplo). En el 2017 la marca «Cambiemos» consagró diputado nacional a un  ignoto superando los 37 puntos; ahora cayó a menos de la mitad, y ese mismo ignoto (Cantard) quedó tercero lejos en la pelea por la intendencia local para suceder a Corral; desplazado del segundo lugar por la suma de los candidatos del PJ.

El segundo dato fuerte (medido además por el impacto nacional) es la perfomance del PJ; que logró romper el techo que venía teniendo en las últimas elecciones provinciales desde el 2007 (por debajo del 30 % siempre), gracias al derrumbe de «Cambiemos» y al aporte de María Eugenia Bielsa, que competía a nivel provincial desde 2011: la interna potenció al espacio, claramente. Además, se mantuvo por completo al margen de los entuertos y acusaciones cruzadas entre los ex socios en el FPCyS hoy distanciados, y acaso eso le haya hecho ganar votos; y los números que arroja el escrutinio van más o menos en línea con las mismas encuestas que circularon por estos días, y que dan cuenta que Cristina rozaría los 40 puntos de intención de voto en Santa Fe, superando a Macri por una distancia de entre 8 y 11 puntos.
La suma de los candidatos del PJ está unos 62.000 votos por encima de Bonfatti, y por ende su mayor desafío es contener al voto de Bielsa en su mayor parte, y evitar que haya migración de «voto útil» antiperonista de Corral a Bonfatti; que luego de coquetear con el voto kirchnerista desencantado por el cierre de listas, apostó sobre el final de la campaña a lo contrario: fortalecer el voto anti P y anti K: van a lo seguro, digamos. 

Mientras tanto, y por si algún despistado todavía cree que votando a Bonfatti porque no le gusta Perotti salva los genes kirchneristas, nos permitimos recordar lo que opina el propio Bonfatti del kirchnerismo, y lo que hicieron los legisladores socialistas en el Congreso Nacional, con los proyectos impulsados por los gobiernos de Néstor y Cristina: que somos lo mismo que el macrismo, y votarlos siempre en contra, respectivamente.
Con Reutemann fuera de escena y «declarado neutral» para estas elecciones, se siguen «redistribuyendo» sus votos, que en buena medida explican el voto de Jatón a la intendencia de Santa Fe, un candidato que se la parece en todo. Si el socialismo pierde la provincia y no compite con un candidato propio para la intendencia de Rosario (todo indica que Pablo Javkin le ganaría a Verónica Irízar), el triunfo de Jatón será para ellos un caramelo de madera: ganaría un «outsider» que no pertenece a la nomenclatura partidaria, candidateado por famoso, y para aprovechar el efecto visual de la foto en la boleta única. Después de diciembre y con otros gobiernos en el país y la provincia, si te he visto, no me acuerdo.

Datos anécdoticos de lo expuesto, o que no lo son tanto: varias horas después de cerrados los comicios Lifschitz y Bonfatti volaron en helicóptero (posta, no es joda) desde Rosario a Santa Fe para festejar el triunfo de Jatón y de su candidato a concejal en la interna del FPCyS en la ciudad: síntoma claro de que en la ciudad del sur el socialismo hizo una muy mala elección, perdiendo por mucho ante el peronismo en la suma de sus dos candidatos, y quedará afuera de la competencia por la intendencia con un candidato del partido, por primera vez en 30 años. 

Y mientras el gobernador festejaba en la capital el triunfo de su candidato a intendente, en la misma ciudad Bonfatti quedaba tercero, detrás de Perotti solo (no de la suma del PJ) y de Corral. Datos a tener en cuenta por ejemplo por Lavagna, que pensaba apalancar sus chances presidenciales de «tercera vía» en la perfomance del socialismo santafesino.

La elección de ayer terminó también con el misterio del verdadero caudal electoral de María Eugenia Bielsa, en elecciones competitivas: su candidatura personal construida fuera de acuerdos con los sectores «establecidos» del peronismo provincial (aunque su candidato a vice era un senador del «lambertismo» con muchos años en su banca), y apostando a un discurso «basista» que por momentos rozaba lo antipolítico no funcionó. Habrá que ver ahora como metabolizan el resultado, ella y sus votantes; porque su aporte es fundamental para el triunfo del peronismo en la elección general.
Cuando se cerraron las listas y se supo que el kirchnerismo bajaba sus candidatos en pos de la unidad, dijimos acá: «Acá en Santa Fe y hablando estrictamente de elecciones provinciales, se ensayaron todas: interna entre candidatos kirchneristas (2007), interna “competitiva con todos adentro” (2011), lista de unidad con candidatura única a gobernador (2015). Ahora ensayaremos una interna, sin candidatos kirchneristas a gobernador, y los precedentes citados no condicionan ni determinan para que el final sea el mismo, cantado; pero claro, puede repetirse, está dentro de las posibilidades. Porque lo que resuelve las elecciones (aunque parezca una verdad de Perogrullo) son los votos, no tanto y no solo las estrategias de armado político: es importante conseguir la unidad “por arriba” (de la dirigencia) o “por el medio” (de la militancia encuadrada orgánicamente), pero es decisivo conseguir la unidad “por abajo”: convencer a la mayor cantidad de votantes posibles.«.
Las reflexiones siguen más vigentes que nunca. En post venideros y con más datos finos en la mesa seguiremos analizando la elección.Publicado por La Corriente Kirchnerista de Santa Fe en 0:40No hay comentarios: 

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