LA CASA DE LA CULTURA DEL CURRO

 

La semana pasada «el» tema de discusión en Santa Fe fue la Casa de la Cultura, (a.k.a. conocida como «la Casa de los Gobernadores»), porque Perotti organizó ahí una recepción al embajador de los Países Bajos; lo que bastó para despertar a las células dormidas del socialismo, planteando discusiones propias de Suecia o Noruega, o sea, lugares con unos cuantos problemas resueltos. Que para que se usa, que la van a privatizar (esto no falla nunca tratándose del socialismo y sus críticas a Perotti: siempre nos dicen que está por privatizar algo), que los espacios públicos culturales deben ser para la gente y coso.

De lo que se habló poco es de como llegó el socialismo a remodelar la Casa de la Cultura, con el propósito -luego abortado por la derrota electoral- de que fuera la sede del Ministerio de Cultura, a cargo de «Chiqui» González los 12 años de gestiones del Frente Progresista. Vamos a dar unos datos para refrescar la memoria al respecto.

La obra fue licitada por primera vez -antes se hicieron arreglos menores, varias veces- por Resolución 91 del 10 de marzo de 2017. El presupuesto oficial era de $ 36.058.479,54, y antes de la apertura de los sobres el pliego del llamado fue modificado seis (6) veces, por Resoluciones Nros. 97, 100, 118, 126, 140 y 144 del mismo Ministerio. El plazo de ejecución de la obra era de 420 (cuatrocientos veinte) días calendario (14 meses), y el  acto de apertura se llevó a cabo el 10 de abril de 2017 (o sea, en un mes modificaron seis veces los pliegos), obteniéndose la presentación de una única oferta perteneciente a la UTE AUGE S.R.L. -CO0PERATIVA DE PROVISIÓN DE SERVICIOS SERVILUZ DE SANTA FE LTDA. -AIMAR LUIS JOSÉ en la suma de $ 52.001.207,10.

Como esa única oferta estaba un 32,30 % por encima del Presupuesto Oficial, por Resolución 211 del 15 de mayo de 2017 se rechazó la oferta, dando lugar a un nuevo llamado; el que tuvo lugar por Resolución 327 del 5 de julio del mismo año, pero para entonces el presupuesto oficial ya se había elevado a $ 53.578.586,49: un 48,59 % de aumento, en cuatro meses, entre una y otra licitación.

Al nuevo llamado (en el cual se volvieron a modificar los pliegos, dos veces) se presentaron tres ofertas: U.T. AIMAR LUIS JOSÉ – AUGE – COOPERATIVA PROVISIÓN DE SERVICIOS SERVILUZ DE SANTA FE (la misma de la licitación anterior), que cotizó $ 59.500.000; COEMYC S.A., que cotizó $ 55.744.752,96; y una tercera de U.T.E. MT S.R.L. ORION INGENIERIA S.R.L.- CONSTRUCTORA COMERCIAL DE ARQ. JUAN MANUEL CAMPANA, que cotizó la suma de $ 69.198.837,63: si estos no se presentaron para perder, le pega en el palo.

Los trabajos le  fueron adjudicados a «COEMYC S.A.» por Decreto 2635 de fecha 6 de Septiembre de 2017 por $ 55.744.752,96, siendo el plazo de ejecución de trescientos (300) días calendario (o sea, ahora las obras debían durar menos: 10 meses). Los trabajos comenzaron el 9 de octubre de 2017, por lo que debían finalizar para el 4 de agosto de 2018. Debían, porque por Resolución 397 del MOP  se aprobó una ampliación de plazo en 60 días calendario, trasladando la fecha de terminación de los trabajos al 3 de octubre de 2018.

Como consecuencia del sideral aumento del presupuesto oficial en apenas cuatro meses, lo que parecía caro en mayo (y así se declaró, dejando desierta la licitación), era razonable después, aunque en el medio el Estado gastara casi 20 millones de pesos más que lo que tenía pensado gastar por la misma obra o menos, dado que se achicaba el plazo de ejecución; lo que autoriza a suponer que la obra iba a ser de menor envergadura.

Pero ahí no terminó la cosa: por Decreto 239 de fecha 11 de febrero de 2019 se aprobó el Adicional N° 1 de la obra, por la suma de $ 13.739.990,82, y se amplió en ciento veinticinco (125) días calendario el plazo contractual, Ilevando la nueva fecha de finalización de los trabajos al 5 de febrero de 2019; y por Decreto 2354 de fecha 9 de agosto de 2019 (o sea, seis meses después de vencido el nuevo plazo de obra) se aprobó el Adicional N° 2 de la obra, autorizánse a la contratista a su ejecución por la suma de $ 4.625.242,43, y se amplió en ciento veinte (120) días calendario Ilevando en consecuencia a la nueva fecha de finalización de los trabajos al 5 de junio de 2019: primero hacían las cosas, después arreglaban los papeles, digamos.

Luego hubo dos actas de «neutralización de plazos» (porque no terminaban en los plazos previstos), y por el Decreto 2977 del 11 de octubre de 2019 (al igual que el del Adicional N° 2, dictado cuando Perotti ya era gobernador electo) se aprobó el Adicional N° 3, por un monto total de $ 7.732.914,33. Como consecuencia de los tres «adicionales» y sin contar las «redeterminaciones de precios», una obra adjudicada en $ 55.744.752,96 terminó costando $ 81.842.900,54: un 46,82 % más, solo por «adicionales de obra».

Resumiendo: lo que en marzo del 2017 debía costar $ 36.058.479,54 y terminarse en mayo del 2018, costó -por lo menos, sin «redeterminaciones»- $ 81.842.900,54 y se terminó -en los papeles- en diciembre del 2019. Y decimos en los papeles, porque Lifschitz la inauguró en mayo de ese año, o sea siete meses antes, para la campaña.

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