Iván Bordón le apunta por esta situación “al senador Joaquín Gramajo”, aseguró que “es responsable de generar las condiciones de impunidad, articulando con el poder judicial para que gente poderosa e inescrupulosa se quede con propiedades.
El abogado detenido para posibilitar desalojos de campos en el norte provincial habló con Rosario/12.
Una trama de poder para adueñarse.
Dos familias del norte santafesino cuyos campos llevaban años en el ojo de una tormenta judicial, fueron desalojadas tras la violenta detención de su abogado defensor, Ivan Bordón quien fue acusado de formar parte de una asociación ilícita para quedarse con campos ajenos. Ahora, en libertad, el letrado no solo denuncia las vejaciones y torturas a las que fue sometido sino que señala a los responsables “el senador Joaquín Gramajo es el verdadero responsable, es el que genera las condiciones de impunidad, articulando con el poder judicial para que sectores económicos, donde hay varios empresarios y abogados, gente inescrupulosa, vayan avanzando y logrando los desalojos a pesar de que existe una ley que protege a estas familias”. El legislador, cabe recordar, es el presidente de al Comisión de Acuerdos de la Cámara Alta, que debe tratar los pliegos de ascensos judiciales.

Ivan Bordón fue detenido en Tostado el miércoles 25 de Julio de 2018. Es el abogado defensor de la familia Clavero, que estaba siendo allanada por orden judicial en busca de una supuesta arma en una causa que despertó sospechas. “Llegue cuando la policía estaba dentro de la propiedad, y solo me explicaron que buscaban un arma, por lo que solo pretendía controlar la medida judicial, porque los propietarios estaban afuera de la casa, y no podían ver nada de lo que hacían los efectivos” relató a Rosario/12 Bordón.

Las sospechas del abogado tenían sustento: la familia de Germán Clavero ya había sufrido algo similar: fue hace un año cuando este hombre de 65 años, poseedor de un campo de 3.700 hectáreas desde «toda la vida» en Gato Colorado y sus dos sobrinos, Abel de 31 años y Roberto, de 23 fueron allanados a punta de pistola y ametralladoras, sometidos a golpizas y torturas aberrantes por más de diez horas y detenidos tres días por la Guardia Rural Los Pumas y la Policía de Tostado. Uno de los jóvenes denunció que lo habían atormentado con picana eléctrica y el «submarino mojado» porque le sumergían la cabeza en un pozo de agua y luego recibía golpes de corriente en la espalda

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