TOCHI AL FUNCIONARIO DE BONFATTI EN EL CÓNCLAVE GOLPISTA

 

La foto de apertura está sacada de ésta nota de La Nación, en la que se daba cuenta del lanzamiento de la «Mesa de Enlace» que agrupaba a militares, policías y gendarmes retirados que «se proponían tener influencia política», partiendo de supuestos reclamos no resueltos del personal de las fuerzas armadas y de seguridad.

El «lanzamiento» tuvo la inmediata respuesta del «Chivo» Rossi denunciando la matriz conspirativa de la movida en el hilo de tuits que están al final del post, y que motivaron que 5 de las 6 entidades que se mencionaban como vinculadas a la movida se apresuraran a despegarse de ella.

En la nota de la «tribuna de doctrina» se dijo, entre otras cosas: «Además de Bossi, entre los referentes aparecen el teniente general (R) Claudio Pasqualini (Observatorio de Seguridad y Defensa), el general de Brigada.(R) Sergio Fernández (Asociación Veteranos de Guerra de Malvinas); el coronel (R) José Francisco Guerrero (Mutualidad del Personal de Intendencias Militares); el general de Brigada (R) Daniel Reimundes (Sociedad Militar Seguros de Vida); el comandante general (R) Ricardo Spadaro (Gendarmería Nacional), el suboficial mayor de la Armada Humberto Toloza (Círculo de Oficiales de Mar) y el teniente general (R) Ricardo Cundom (Fundación Criteria), y el comisario General de la Policía bonaerense, Pablo Bressi. » (las negritas son nuestras)

El ex gendarme Spadaro (en el círculo amarillo en la foto de apertura, en el lanzamiento del comando conspirador) es un viejo conocido de los santafesinos, porque fue nombrado como funcionario del gobierno de Bonfatti en el año 2014, como pueden ver acá:

 

Lo nombraron en el Ministerio de Gobierno y Reforma del Estado, y no para cualquier tarea: su rol era «monitorear las redes sociales»; cuando traía como valioso antecedente haber participado en la campaña de López Murphy (ex Ministro de Defensa de De La Rúa que se negaba a extraditar a los militares acusados por delitos de lesa humanidad) en el 2003. 

Spadaro no llegó solo al gobierno socialista: se hizo nombrar un grupete de asesores que -en palabras de Bonfatti siendo gobernador- «tenían fichados a los oportunistas» que le endilgaban a la policía santafesina responsabilidad (luego comprobada en la justicia) en la desaparición seguida de muerte de Franco Casco. Esos «ñoquis VIP» fueron renombrados (y aumentados en número) en diciembre del 2015, a horas de dejar Bonfatti el gobierno, para montar una especie de «central de inteligencia» en la sede Rosario de la gobernación.

En el 2017 y ya con Lifschitz en el gobierno, los «asesores» que plantó Spadaro extendieron sus tareas a «la capacitación del personal policial para la lucha contra el narcotráfico», pese a que jamás estuvieron designados en el Ministerio de Seguridad.

Spadaro por su parte, siguió muy activo en las redes sociales: pidiendo por ejemplo que la Gendarmería Nacional se retirara de Esquel y El Bolsón cuando en esos lugares la gente salió a marchar reclamando por la desaparición y muerte de Santiago Maldonado; o impulsando la teoría de los dos demonios frente al avance de las causas por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Hilo de tuits relacionados:

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