Hasta ahora,  los Bancos continuaban con el gran negocio instalado durante la gestión macrista: pagar bajas tasas de interés a los depositantes y cobrar altas tasas por la tenencia de Leliqs.
Si bien el gobierno actual logró hacer descender en un gran porcentaje la tasa de referencia, es decir la tasa pagada a los Bancos por las Leliqs, haciéndola bajar 25 puntos hasta llegar al actual 38%, las entidades bancarias se cubrieron de la baja de intereses dispuesta por el Banco Central recurriendo a la herramienta elemental de hacer descender en igual medida el interés pagado a los depositantes
Así durante las últimas semanas, pagaban por los plazos fijos un interés en algunas entidades menor al 20%, ya que como informaba el BCRA la tasa promedio era del 18,48% en plazos fijos para ahorristas minoristas.
Cobran 38% de interés y pagan menos del 20%, y así ganan una diferencia o spread sideral, en algunos casos de casi un 20%. Con la plata de los depositantes, claro, y con el enorme trabajo de recibir el dinero por una ventanilla y cobrar el interés de las Leliqs por la otra. Una actividad agotadora.
Por Comunicación A6980 del Banco Central, se implementa un nuevo piso para .la tasa mínima que los Bancos deben pagar en plazos fijos minoristas de hasta un millón de pesos.
La tasa deberá ser al menos el 70 % de la tasa de política monetaria vigente, y siendo la actual tasa de referencia del 38%, la retribución para los plazos fijos no podrá ser inferior al 26,6 por ciento.
Es decir unos cuantos puntos más de interés de lo pagado hasta ahora por los Bancos a los depositantes, para evitar así entre otras cosas, la destrucción del ahorro en moneda local y que se siga produciendo el retiro de depósitos en pesos para dolarizar las tenencias.
Dolarización que se efectúa –más allá de las compras en el mercado negro- a través de operaciones como el contado con liquidación o con el dólar bolsa,  provocando subas ficticias de la moneda extranjera y fuga de divisas, como explicamos en ésta entrada.
Un poco tarde llega la medida, ya que a causa de las enormes ganancias que obtienen los Bancos pagando muy bajos intereses a sus clientes, el stock de plazos fijos privados disminuyó en más de 110.000 millones de pesos desde que se inició la cuarentena obligatoria. Pero por fin una medida que era imprescindible llegó.
Restaría ahora que desde la Comisión Nacional de Valores hagan uso del artículo 141 de la Ley 26.831 suspendiendo las operaciones de contado con liquidación y dólar bolsa, para detener el ataque contra el peso argentino a través de la suba artificial del precio del dólar.

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