Facundo Castro fue detenido hoy por la mañana en Monte Vera por personal de la Policía de Investigaciones. El ex presidiario estaba prófugo y en 2017 fue acusado por cuatro hechos delictivos cometidos entre el 21 y el 25 de octubre. El peligroso reo es tristemente célebre por haber asesinado a un guardiacárcel en el pabellón 3 de Las Flores durante un motín en la década del ’90.

Desde ese momento quedó detenido, pero gozaba de beneficios. Hasta hoy, estaba prófugo tras la condena por delitos cometidos en 2017.

El hombre, quien pasó más de 20 años preso por homicidio pero sin condena firme, había sido detenido en el mes de marzo, e imputado por coacciones y abuso de arma de fuego, todos delitos cometidos durante el mes de octubre. Tras esa audiencia, el juez  Pegassano dispuso que cumpla una prision preventiva domiciliaria que en aquel momento solicitó la fiscal. La detención sería en su casa y con una tobillera electrónica pero cuando se iba a concretar su colocación, en abril, Castro se dio a la fuga.

Sobreseimiento

El peligroso reo recuperó la libertad en diciembre de 2015. Fue por orden de la Cámara de Apelación Penal que hizo lugar a un planteo del abogado Gabriel Ganón (ex defensor General de la provincia). Algo dificil de enteder pero que, lamentablemente, fue así. Si todo hubiera seguido dentro de los parámetros correctos de la Justicia, en ese entonces se tendría que haber tramitado un recurso de inconstitucionalidad sobre el que la Cámara jamás se expidió. Al pasar más de 12 años, las acciones prescribieron. Sí, es de no creer.

Así fue que un 31 de marzo de 2016 Cristian Fiz, quien en aquel entonces era juez de Sentencia, tomando los argumentos de la Cámara Penal, dejó en libertad a Castro por presccripción de las causas. Y no sólo quedó libre, sino que también quedaron sin efecto los delitos por los que fuera sometido a juicio.

El día que mató a un guardiacárcel

Un 16 de agosto de 1999 se produce en la cárcel de las Flores una requisa en las celdas tras un motín. En ese momento Castro da muerte a un funcionario del Servicio Penitenciario. Por ello fue nuevamente condenado el 24 de setiembre de 2002, “unificándose la pena anterior y declarándolo reincidente. Se dispone como pena única la de veinticinco años de reclusión”. La sentencia fue apelada por el abogado y personalmente por el imputado “de su puño y letra” estampando la leyenda “APELO”, al momento de ser notificado.

La Cámara de Apelaciones en lo Penal -Sala Cuarta- confirma parcialmente la condena el 5 de mayo de 2003. En dicha resolución se fija la pena en 20 años de reclusión por el homicidio del guardiacárcel, que se unifica con la pena anterior, resultando una pena de 25 años finales.

Cuándo se fuga y cómo fue la captura

Castro fue detenido a principio de año y tenía un pedido de captura activo por el delito de «rebeldia e incumplimiento de los mandatos legales» ordenada por la Oficina de Gestión Judicial desde el mes de abril.

La fuga de Castro se produjo cuando se encontraba alojado en su domicilio, ya que contaba con el beneficio de la prisión domiciliada. A partir de allí comenzaron las tareas de investigación del Departamento Delitos Complejos I, de la PDI, en donde el seguimiento se trasladó inclusive hasta la República del Paraguay. A través del pedido de la Fiscalía de Investigación y Juicio de MPA a cargo del Dr. Estanislao Giavedoni, se elevó el informe a Interpol, que emitió un alerta roja.

Con la prosecución de las actuaciones, se toma conocimiento de que Castro había regresado al país, más precisamente a Santa Fe, por lo que por la noche del miércoles y con la información recabada, se monta guardia en un complejo habitacional ubicado sobre la Ruta Provincial Nº 2 en la localidad de Monte Vera (un ex motel), aguardando las actuaciones legales y tomando los recaudos para evitar una nueva fuga.

La irrupción se produce en la mañana de hoy, con colaboración del Cuerpo de Infantería, culminando con la detención de Facundo Martín Castro de 40 años, quien se encontraba alojado en una de las habitaciones con su pareja. Además se secuestraron proyectiles de arma de fuego y un teléfono celular.

La historia de Facundo Castro, sus libertades, sus fugas y sus detenciones abren nuevamente la discusión sobre el accionar de la Justicia santafesina frente a algunas causas que tienen como protagonistas a delincuentes de grueso calibre. Un claro ejemplo es lo ocurrido con Castro quien, en alguna oportunidad fue buscado hasta por Interpol.

FUENTE: LT10

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