¿Se acuerdan que hace unos días les contábamos acá cómo mientras negociaba las paritarias con los docentes y gremios estatales a la baja aduciendo problemas financieros, el gobierno provincial no brindaba información sobre la evolución de las cuentas públicas de Santa Fe?
Bueno, ahora las paritarias se cerraron con acuerdos, y de golpe ¡zas! aparecieron los números, para informarnos que los dos primeros meses del año arrojan un déficit de más o menos 2400 millones de pesos.
Acá pueden ver el resultado de la búsqueda en el portal de la provincia:

Claro que si uno pica en «Febrero» accede al documento con los datos acumulados en los dos primeros meses del año (ver acá), del cual surgiría que el déficit obedece a que los recursos crecieron menos que los gastos: mientras los primeros subieron un 46,62 % interanual (de febrero/18 a febrero/19), los segundos aumentaron un 57,47 %. O sea, por debajo de la inflación (que fue del 49,3 % en Santa Fe el año pasado) en un caso, y unos puntos por encima en el otro.
Y si a su ves miramos el cuadro con el detalle de los gastos que va abajo, veremos que si hay algo a lo que no se le puede echar la culpa del déficit, es a los salarios de los docentes y trabajadores estatales santafesinos: 

Porque lo que marca el cuadro es que las “Remuneraciones” (los sueldos del personal de la provincia) crecieron un 45,48 % interanual, un 10,22 % por debajo de la inflación medida de marzo a marzo en Santa Fe (que fue del 55,7 %),  un 1,14 % por debajo de los recursos de la provincia, y un 11,99 % por debajo del aumento del gasto total.

Como consecuencia de eso, las “Remuneraciones” que fueron en los dos primeros meses del 2018 el 39,38 % del gasto público provincial total, pasaron a ser el 36,38 % del mismo, en los dos primeros meses de este año: en el marco de un gasto que crece por encima de los recursos y la inflación, los  salarios de los trabajadores pierden participación relativa, porque son ellos los que vienen pagando el ajuste, como ocurre desde que Lifschitz firmó el pacto fiscal a fines del 2017. Queda claro además el efecto en las cuentas públicas provinciales de haber «pedaleado» el pago del último tramo de la cláusula gatillo de las paritarias del año pasado.
Por el contrario el gasto en “Construcciones” (obra pública) creció interanualmente de febrero a febrero un 90,45 %: 41,15 % por encima de la inflación registrada en la provincia, o sea casi el doble. Y eso tiene una explicación muy sencilla, que no pasa por la aceleración del ritmo de las obras, sino porque la obra pública provincial está indexada desde el 2002, por la Ley 12.046.

Por esa norma se «redeterminan» los precios de los contratos cuando se produce una variación mayor al 5 % en sus componentes, o sea en los costos de la construcción. Y muchos de estos (como el acero, el asfalto, el cemento, el hierro, los combustibles) están dolarizados. 

Una ventaja (la de poder indexar costos) que los trabajadores no tienen, para defender sus salarios.

Comentarios Facebook