Me lo pregunto todas las noches y me lo vuelvo a preguntar a la mañana, y con respuestas muy diferentes se los aseguro, a veces (más a menudo de lo que me gustaría, de hecho me he despertado de madrugada para bajar una noticia o cambiarla de sección) creo qué es nuestra obligación y a veces me digo ¿para qué?

No creo en eso juzgar desde lo personal nuestro rol pero el derecho a saber está intimamente ligado al derecho de la información, por el cuál gozamos de deshonrosos privilegios, te puedo asegurar que el promedio de los/as periodistas dicen el 5% de lo que saben, algunos lo informan en forma encriptada, otros qué no pueden (por las razones que sea) se lo pasan a un colega qué si, otros callan por supervivencia, otros por cagones y  otros lo utilizan para presionar una pauta comercial y el resto para extorsionar.

En tiempos de política y acciones judiciales que manipulan a los medios y a periodistas soy el mayor pecador: Critico a mis colegas. Y eso me cuesta muchísimo. De hecho creo que es el segundo factor para qué (increíblemente no pueda estar en una radio minímamente seria) y también que algunas veces por ira, envida, bronca, me paso de rosca y al otro día me arrepiento aunque no haya mentido en nada de lo que haya escrito.

Miren a mi personalmente Gustavo Galoppo me cae bien en lo personal pero me parece nefasto lo qué hace y lo qué manipula la doble moral entre lo que es y lo que dice ser, escribí sobre él, y a la madrugada (lo juro) pensaba: ¿Para qué ? Y me desperté a las 3 de la madrugada a cambiarlo de sección, igual con Fulco (sabe que no miento, sabe lo que me hizo) pero qué gano? Qué gano con publicar que Delicia es asesor de la camara de senadores y gana fortunas) y sus productos (cómo no puede ser empleado y proveedor del estado) habla de periodismo «independiente» y su empresa esta a nombre de su mujer ? O cómo compatibilizas que muchos colegas trabajan para un estado/gobierno y después de periodistas? Es compatible? Es ético? Ya no sé.

Un caso particular de Virgolini, con Claudio siempre en lo personal la mejor, pero me cruzo con Paola y me dan ganas de destrozarlo, ahora sí sus propios compañeros cotidianos no dicen nada, qué mierda gano en contar su caso? Podría hacer la plancha en un programa y qué todo me chupe un huevo? podría ser más inteligente ? pero eso no sería especular miserablemente con el derecho a saber de la gente ? Pero sí lo hubiera hecho, no estaría trabajando y feliz?

Ni hablar, por denunciar de los últimos hechos: hablar del sanatorio Santa Fe, Acuña, Jorge Molina, dar el nombre del sindicalismo mafioso de Asoem, y la escoria con poder de la ciudad? Qué gané?

Qué perdí? vale la pena? Es la pregunta de mi vida porque esto se ha proyectado en lo personal y sentimental, por algo solo, solo y sin destino….

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