Tres niños hallaron un esqueleto con un disparo en la cabeza: 43 años después descubrieron quién era gracias a internet y un dibujo.

Strongsville, Ohio. 1975. Tres niños hacían senderismo por un tupido bosque hasta que se toparon con algo extraño en el barro. Removieron levemente y confirmaron sus sospechas: era un esqueleto. No estaba completo, le faltaba casi toda su mandíbula y casi no tenía piel, ni carne.

Llamaron por teléfono a la Policía e informaron el lugar exacto en el que se encontraba. Luego se sabría que pertenecía a una mujer joven, blanca, y que en su cráneo tenía el agujero de una bala calibre .25 que la había liquidado. El reporte de la autopsia fue escrito por un oficial del Condado de Cuyahoga.

«Huesos femeninos blancos desconocidos» fue el nombre que acompañó el expediente. Nadie reclamó el cuerpo, nadie hizo una denuncia por homicidio. Al poco tiempo, las autoridades decidieron que fuera enterrada en el cementerio de Clevelanden una tumba sin marcar.

Descansó allí, sin justicia, durante 39 años, hasta que una estudiante de nombre Christina Scates, realizaba una investigación respecto a la cantidad de huesos sin identificar que había en ese cementerio. Pero una llamó particularmente su atención. Era el caso de una joven de alrededor de 23 años -su misma edad- que había sido asesinada -o su cuerpo hallado- a tan solo 20 minutos de donde ella vivía.

Christina Scates en Rocky River, en Strongsville, Ohio, en septiembre pasado. Allí encontraron el esqueleto de Linda Pagano en octubre de 1975, más de un año después de que desapareciera (Akron Beacon Journal)

Christina Scates en Rocky River, en Strongsville, Ohio, en septiembre pasado. Allí encontraron el esqueleto de Linda Pagano en octubre de 1975, más de un año después de que desapareciera (Akron Beacon Journal)

«Pensé que debía hacer algo«, dijo Scates a The Washington Post. Sintió una necesidad particular de investigar más sobre ese extraño crimen sin resolver y olvidado.

Comenzó a hacer diferentes llamados. Nadie podía darle ciertamente una pista. Hasta que consiguió que un ranger de Cleveland Metroparks le enviara todo el archivo del caso. No era muy extenso. Apenas 100 páginas. En ellas figuraban las pruebas dentales de jovencitas reportadas como perdidas en todo Estados Unidos. Incluso una famosa: Patty Hearst, la hija del magnate de los medios William Randolph Hearst.

Pero ninguna coincidía con «Huesos femeninos blancos desconocidos«. Y la verdad estaba lejos. Lejísimos. Y el caso se cerró.

Resuelta, Scates continuó con su pericia y pensó alternativas. Acudió a internet. A foros que se dedicaban a resolver casos lejanos en el tiempo. Fue a Reddit. Más exclusivamente a Misterios sin Resolver  y a Webleuths.com, donde el tema llamó la atención de Carl Koppelman, un artistas forense reconocido en California.

Koppelman, como hobby, se dedica a recrear y «darle vida» -o rostro- a los cráneos de diferentes casos, para ayudar a identificar a las personas. Pero las autoridades le dieron crédito cuando ayudó a reconstruir la cara de una víctima de un viejo caso de 36 años atrás en Nueva York.

En junio de 2016, Scates -que ya estaba en contacto con él- le pidió su ayuda formalmente. Con las cinco o seis fotografías que había del esqueleto no podía hacer mucho. «Las miré durante un par de meses. Pensé… no… el ángulo está mal. No tiene mandíbula. No hay color de pelo. Los dientes frontales no están. No hay forma que pueda hacer algo con esto. Pero finalmente dijo al diablo, le daré una oportunidad«, relató Koppelman.

El dibujo que trazó Carl Koppelman sin tener muchos materiales y sólo a partir de un cráneo incompleto. Cuando cargaron los datos en un sitio de búsqueda de personas, de inmediato tuvieron resultados positivos y supieron a quién pertenecían esos restos

El dibujo que trazó Carl Koppelman sin tener muchos materiales y sólo a partir de un cráneo incompleto. Cuando cargaron los datos en un sitio de búsqueda de personas, de inmediato tuvieron resultados positivos y supieron a quién pertenecían esos restos

Cuando comenzó a trabajar en el nuevo proyecto, recibió una llamada. Era Angie Fisher, de la Oficina del Examinador Médico del Condado de Cuyahoga. Fisher le pidió ayuda en otro caso, pero Koppelman, al pasar, le dijo que además estaba trabajando en «Huesos femeninos blancos desconocidos» de Strongsville.

Fisher, quien conocía casi todos los casos sin resolver, se extrañó. Y buscó en la base de datos NamUS, un sitio gubernamental dedicado a resolver investigaciones sobre personas perdidas en todo los Estados Unidos. El servicio permite unir diferentes puntos en todo el país y reúne personas, ciencia forense y tecnología para intentar saber qué pudo ocurrir con quien se haya reportado como desaparecido.

Pero el caso de Strongsville no figuraba. Y a Fisher le llamó la atención. A Koppelman,también. «Es como si no tuvieran idea de que el caso existía«, dijo el dibujante. El dibujo estaba hecho, pero todavía no había una pista que condujera hasta su identidad, para finalmente saber qué había ocurrido.

Por pedido de KoppelmanFisher cargó los datos y el dibujo de «Huesos femeninos blancos desconocidos» en NamUS. Y los avances, a partir de allí, serían deslumbrantes.

Al poco tiempo y sin conocer en qué estaban Scates, Koppelman y Fisher, el Sargento Jeff Smith, del Departamento de Policía de Akron fue asignado a investigar los misterios sin resolver de la ciudad. Una tarea complicada y aburrida, en cierto punto. El más viejo de los que casos que figuraban era el de una jovencita que había desaparecido en septiembre de 1974 luego de abandonar su casa tras una pelea con su padrastro. Nunca más se supo de ella. Su nombre era Linda Pagano.

Linda Pagano desapareció de su casa en Akron en septiembre de 1974 tras discutir con su padrastro. Nunca más supieron de ella… hasta hoy

Linda Pagano desapareció de su casa en Akron en septiembre de 1974 tras discutir con su padrastro. Nunca más supieron de ella… hasta hoy

Smith, para empezar, indagó en NamUS. Cargó los datos de Pagano y esperó a que pudieran coincidir con alguno que hubieran colocado allí similares en cuanto época y características de la persona buscada. De inmediato, el reporte hecho por Fisher y Koppelman invadieron los ojos del sargento de Akron, de acuerdo al diario Akron Beacon Journal.

Finalmente, el 12 de julio, las autoridades anunciaron que tras los esfuerzos de ScatesKoppelmanFisher y Smith, y gracias a internet y las pruebas de ADN, habían determinado que el esqueleto encontrado por tres niños en 1975 pertenecía a Linda Pagano.

El Sargento Jeff Smith, del Departamento de Policía de Akron fue asignado a investigar los misterios sin resolver de la ciudad( Akron Beacon Journal)

El Sargento Jeff Smith, del Departamento de Policía de Akron fue asignado a investigar los misterios sin resolver de la ciudad( Akron Beacon Journal)

«Pensé que moriría preguntándome» que había sucedido con ella, dijo Michael Pagano, hermano de Linda en una conferencia de prensa luego de que se anunciara el hallazgo. Pero cree que esto servirá para darle cierto cierre a la historia que nunca creyó que se resolvería.

Según contó, Linda iba a casa de su madre y su padrastro todos los veranos. Aquella noche de septiembre de 1974 discutieron fuertemente con el marido de su mamá. Fue porque ella llegó más tarde de lo acordado de un concierto. Se fue enojada de la casa y nunca más la verían.

Ahora, las autoridades le dieron el caso para investigar como «homicidio» al teniente DonSylvis, de Cleveland Metroparks. El mismo oficial que le había dado el archivo en primer lugar a Scates.

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