ROSARIO, UN BARRIL SIN FONDO

Varias veces hemos dicho que el socialismo y el macrismo tienen más de un punto de contacto, aparte del obvio antiperonismo compartido. Uno de ellos es la pasión por el endeudamiento.
Con más de 30 años de gestión municipal de Rosario a cuestas, las administraciones socialistas sumaron deudas de todo tipo: con proveedores y contratistas, con organismos internacionales de crédito, con los mercados de capitales y por supuesto, con el Estado provincial.
Durante los 12 años de gestión del socialismo en la provincia, la deuda de la Municipalidad con organismos financieros internacionales fue absorbida, a cada uno de los vencimientos semestrales, por el Estado provincial, que le descontaba los montos pagados al municipio, en generosas cuotas: ver al respecto más información acá. 
Después está la deuda por los anticipos de coparticipación, que fueron solo el año pasado de más de 2050 millones de pesos, otorgados a manos llenas por Lifschitz en el año electoral, y que Javkin (beneficiario en definitivas de los ayudines) debería haber empezado a pagar éste mes, a razón de 188 millones de pesos por mes, solo por ese rubro.
Y recalcamos lo de «debería», porque de acuerdo con la información disponible acá en el portal de la provincia, Perotti firmó con el intendente rosarino un acta de renegociación de la deuda, extendiendo el plazo de pago a 35 meses, y bajando las cuotas a 71 millones mensuales, de los 188 previstos por Lifschitz.
Por supuesto que al gobierno de la provincia no le quedaba más remedio que tirarle un salvavidas a Rosario, porque no puede permitir que la ciudad más grande de la provincia estalle financieramente, en medio del pico de casos de la pandemia, donde lidera la estadística de positivos, pese a que insólitamente en el DNU presidencial «confiaron» en la palabra del intendente para que la cosa no escale a mayores.
Si Perotti no lo hacía, las consecuencias eran a puro costo para él, porque además iban a salir a decir que la situación financiera de la Municipalidad se complica porque tiene hospitales, aunque los financie la provincia con más de 3567 millones de pesos éste año.
Dicho esto, sirva el ejemplo de Rosario para poner en contexto la presunta eficacia del socialismo gestionando desde el Estado, y para que los santafesinos discutan hasta cuando deben financiar sus desaguisados.
Y encima de todo hay que aguantar al ex Secretario de Finanzas de la gestión Lifschitz (responsable de haber avalado los anticipos de coparticipación incluso en violación de las normas), quejándose en las redes sociales porque desde el gobierno de la provincia se les exige a los Municipios y Comunas información sobre el Estado de sus cuentas, para darles asistencia financiera:

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