Condenaron a “El Sabalero”: usaba una librería en barrio Los Troncos como pantalla para vender drogas

Condenaron a "El Sabalero": tenía una librería en barrio Los Troncos pero era una pantalla para vender drogas

Cayó en 2018 luego de haber sido investigado durante tres años. Su casa tenía cámaras de seguridad durante 24 horas para así controlar cualquier tipo de tareas de inteligencia. Cuando lo detuvieron encontraron un papel con los contactos de “protección policial”.


Por Ignacio Mendoza

Marcelo “El Sabalero” Ferreyra, a pesar de haber sido el último eslabón de la cadena del narcotráfico, logró hasta el 2018 lo que pocos vendedores de drogas al menudeo locales pueden hacer: obtener ganancias, elevar el nivel de vida de él y su familia y lo más importante, mantenerse en el tiempo sin ser desbaratado en su casa de barrio Los Troncos. En Dicha propiedad supo construir una pequeña y humilde fortaleza con cámaras de seguridad durante las 24 horas y en donde el 21 de abril del 2018 irrumpió la Gendarmería Nacional para poner punto final a la compra y venta de cocaína y marihuana fraccionada. Un años después, entendió que la única solución fue poner la firma y cerrar un juicio abreviado. Hacerse cargo de los hechos, en otras palabras. 

Esta semana, la jueza de cámara del Tribunal Oral Federal de Santa Fe, María Ivón Vella, homologó el acuerdo que cerró el fiscal general, Martín Suárez Faisal y la defensa de Ferreyra -y su pareja, Ivana Mendoza- a cargo de Raúl Berizzo, que impuso la pena de  cuatro años de prisión por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y comercio de estupefacientes”.

La sentencia además ordenó el decomiso de una camioneta marca Toyota, modelo Hilux SRX 4×2 -dominio AC302NI- y el dinero en efectivo que fue secuestrado el día del allanamiento en que se produjo la caída de Ferreya y Mendoza, cuya suma fue de $144.725. No obstante ello, el fallo dispuso que el dinero apócrifo que fue secuestrado en el domicilio -dos de quinientos, uno de doscientos y dos de cien pesos- sea remitido al Banco Central de la República Argentina.

“A toda hora”

La lupa sobre la clandestina actividad que desde su casa, Presbítero Pérez al 8100, desarrollaba  Ferreyra comenzó el 29 de mayo del 2015, cuando una denuncia telefónica recibida en la sede de Santa Fe de Gendamería dio cuenta de que en un domicilio de Azcuénaga y Pérez vivía un hombre, apodado “El Sabalero”, que vendía estupefacientes “a cualquier hora del día”. Desde ese entonces, lograron establecer que dentro de esa vivienda residían el propio Ferreyra y Mendoza.  Ambos pareja y propietarios de un kiosco, tipo despensa llamado “Los Hermanos”. Sin embargo, el mismo era simplemente una pantalla para ocultar los oscuros negocios.

Un año después, el crecimiento patrimonial de la pareja fue notable. Según un reporte de la fuerza federal,  la vivienda contaba con remodelaciones en su fachada. A su vez, se determinó que continuaron “registrándose más movimientos compatibles con la actividad ilícita” y que el rubro comercial había cambiado. Aquella despensa del 2015 pasó a ser un local de comidas.

Condenaron a "El Sabalero": tenía una librería en barrio Los Troncos pero era una pantalla para vender drogas
El momento en que los gendarmes requisaron la vivienda. Foto/ Gentileza

Con el correr de los meses, los investigadores volvieron aportar nuevos informes sobre los cambios producidos en el inmueble y la gran cantidad de vehículos que serían de Ferreyra y Mendoza, los cuales no se condecían “con las actividades constatadas por la AFIP”. Seguidamente, en julio de 2017, la fuerza volvió a develar que en la propiedad continuaba la venta de drogas. Siempre al menudeo.

Los allanamientos en el lugar se hicieron imposibles luego de que los investigadores detectaron que la vivienda tenía cámaras de seguridad que registraban cualquier tipo de movimiento de espías de la fuerza. De hecho, una escucha telefónica permitió establecer cómo estaba al tanto “El Sabalero” como así también su esposa sobre algún tipo de tareas de inteligencia en el lugar. “Mirá que yo cerré, porque anda la Gendarmería acá”, le dijo una mujer a Mendoza a través de una comunicación telefónica.  “¿Si, Gendarmería está ahí afuera?”, preguntó la esposa de Ferreyra, a lo que la persona no identificada contestó: “Si si, acá. Justo pasó por la vereda y quedó parado y mirando para adentro. Fijate la cámara, ahora vas a ver“, dijo y en otro fragmento agregó “ya saqué todo”.

Agotada la instancia de investigación de calle y de escuchas, el 21 de abril del 2018, el juez federal Francisco Miño, hizo lugar al pedido del fiscal Walter Rodríguez por lo que la Gendarmería ingresó al inmueble y detuvo a Ferreyra y Mendoza, quienes para ese entonces habían dejado de lado el rubro de la comida para utilizar su local como una “librería”.

Condenaron a "El Sabalero": tenía una librería en barrio Los Troncos pero era una pantalla para vender drogas
El momento en que los gendarmes hicieron los peritajes.

Mediante una requisa, los investigadores de la Unidad de Procedimientos Judiciales de Gendarmería Nacional secuestraron un total de 534,69 gramos de cocaína, distribuido en 387 tubos eppendorf y dos envoltorios de nylon negro, junto a una balanza de precisión digital y un total de dinero en efectivo, como así también celulares.

Los nombres

Si bien en el procedimiento se secuestraron drogas, el dato que mayormente generó relevancia en la Justicia -y en distintas instituciones policiales- fue un papel que contenía una serie de anotaciones de nombres y números telefónicos sueltos, claramente vinculados a las fuerzas de seguridad. Los mismos decían: “Brigada”; “Gringo”; “Mariano” y “Gastón homicidios”.

Ese detalle motivó al propio fiscal Rodríguez, cuando formuló la Requisitoria de Elevación a Juicio, a que sostenga que “El Sabalero” no podría haber efectuado su actividad sin el amparo de las fuerzas policiales. “El mismo no podría haberse extendido en el tiempo sin la complicidad y consecuentes actos de corrupción desplegados por algunos integrantes de las fuerzas de seguridad con asiento en la ciudad de Santa Fe”, destacó el representante del Ministerio Público Fiscal.

A esa sospecha se suma además que desde la Justicia apuntaron a que Ferreyra habría contado con el apoyo, para llevar adelante su actividad criminal, del cabo Santiago Alejo -de Gendarmería-, actualmente procesado en la mega causa que investiga la venta y distribución, a grandes escalas, de un engranaje narco cuyos lideres eran el agente policial santafesino, Edgardo Baigoría y Emanuel “Enano” González. Paradojicamente, tal organización fue desbaratada el 24 de abril del 2018, tres días después de la caída de “El Sabalero” y su gente.

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