“Yo estaba en el 2001. Ese fue un golpe civil: Alfonsín y Duhalde”. La dura acusación que la diputada Elisa Carrió disparó este lunes en la CAME no tardó en generar múltiples voces de repudio de dirigentes radicales ante lo que consideraron una “ofensa” a la memoria del ex presidente. Sin embargo, quien llamativamente guardó silencio fue el vicegobernador bonaerense Daniel Salvador, quien, precisamente, cuatro meses y medio atrás fue el principal promotor de la colocación en La Plata de un monumento en homenaje al primer mandatario tras el retorno a la democracia.

Aferrado al manual de procedimiento del Comité bonaerense a su cargo, Salvador evita bajo todo concepto generar rispideces entre los socios de Cambiemos, aunque algunos dirigentes boina blanca consideran que su mutismo ante la denuncia de Lilita hacia una de las figuras más emblemáticas de la historia del partido centenario, es cruzar un peligroso límite.

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