La conocí haciendo el primer informe para el programa GENTE COMO UNO, junto a IMAGICA Y MULTIMEDIOS, en la emblemática escuela MONSEÑOR ZASPE, mediados del año 2001, llegamos y los habían robado, y ella recorriendo el edificio. Hablar de Ana Salgado me emociona, esta sociedad de mierda tiene referentes berretas y sólo aquellos que sabemos la «otra historia» la de la Santa Fe invisibilizada por los medios sabemos lo que es y será. Tengo un millón de frases, hechos y anedoctas para contar, pero me quedó con uno:

Año 2001 RECUERDEN: «A los chicos que hoy le estamos dando la copa de leche alguna vez me llamaran para reconocerlos en un zanjon por los zares de la muerte (narco menudeo) Dios, esa mujer dió toda su vida en la lucha por los demás, y sólo nosotros los invisibilizados (como yo ahora) sabemos de su valor. Militante de la vida, coherente, honesta, luchadora, dolorida, compañera, «los militares y poderosos odian esas almas y yo las quiero para mi»

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