En nuestra ciudad alquilar es imposible. Y para aquellos que necesitan renovar u alquilar se les transforma el riesgo de estar en situación de calle. No sólo por los valores inalcanzables fuera de todo contexto mínimamente racional, sino por sus requerimientos legales, sus intereses e intereses punitivos y NI HABLAR de las exigencias a la hora de devolver un inmueble. El fenómeno tiene sus consecuencias crecen los contratos entre privados.

Las Camaras inmobiliarias le «le tomaron el pelo» (por no decir se les cagaron de risa) al pedido del concejo de trasladar los vecimientos al día 15, nadie cobra (ni siquiera los empleados publicos) antes del día 5, sin control estatal e impunidad (indexan por año cuándo esta prohibido) los que se dicen «mediadores entre el propietario y el inquilino» solo se enriquecen así mismos. Obvio, no todas son iguales, pero las que no son solo la excepción que confirma la regla.

Además lo insólito: el alquiler te empieza a correr desde que sacaste los papeles para el contrato, es decir podés demorar en presentar dos hipotecas propietarios y 5 recibos de sueldos por encima del monto a pagar, y ya supuestamente estás viviendo ahí, más el alquiler que se paga por adelantado, abusos impunes sí los hay.

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