Volvieron despacito, llamados a pequeños constructores de obras, visitas sorpresivas a pequeñas obras autorizadas, la misma constante: Violencia, amenazas, extorsión.

No les alcanzó con la muerte de Serena, no les alcanzó con la quema y casi toma de la sede, no les alcanzó con los balazos a la intervención, no les alcanzó con los trabajadores del polo industrial Sauce Viejo tirándose por el barranco ante la irrupción armada del lugar.

Parece que al poder judicial tampoco, porque andan libres y haciendo de las suyas. ¿Alguien los va a detener y poner en el lugar qué corresponde?

¿Cuál es ese lugar? La cárcel, por mafiosos.

Comentarios Facebook