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sábado, mayo 30, 2020
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A dos años del brutal femicidio de la seño Vanessa

El crimen de la Seño Vane: ¿cómo está la causa a dos años del cruel femicidio frente a la escuela en Alto Verde?

El 15 de febrero de 2018, Juan Ramón Cano atacó a puñaladas a Vanesa Castillo en la puerta de la escuela Victoriano Montes, en Alto Verde. Se espera que este año se desarrolle el juicio oral y público.

Vanesa Castillo era maestra. Era la seño Vane. Era de esas señoritas que las nenas y los nenes le decían “ma!” cuando la querían llamar, en esos hermosos fallidos de la infancia que tantas veces nos han ocurrido en el aula.

Vanesa vivía con su hija en la localidad de Santa Rosa de Calchines y de lunes a viernes viajaba hasta Alto Verde para dar clases en la escuela N° 533 Victoriano Montes, ubicada en la manzana 7 de ese tan pintoresco como maltratado distrito costero.

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Su vida terminó demasiado temprano, de una manera espantosa que nadie podría imaginar ni en sus peores y más turbios pensamientos. El jueves 15 de febrero salió de la escuela al mediodía y fue abordada por Juan Ramón “Chacho” Cano, un vecino de la zona, quien le propinó múltiples puñaladas con un arma blanca que le ocasionaron la muerte prácticamente en el acto.

Cano fue detenido en su casa a los pocos minutos y desde entonces se encuentra detenido en prisión preventiva. Tanto los acusadores públicos como los querellantes han formalizado la acusación contra el hombre, y se espera que este año pueda desarrollarse el juicio para determinar su responsabilidad en el hecho.

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Acusaciones

Según consta en la pieza acusatoria, la investigación de la Fiscalía de Homicidios, primero comandada por el fiscal Andrés Marchi y luego por la fiscal Cristina Ferraro junto a la fiscal Bárbara Ilera, de la Unidad Especial de Gefas, permitió corroborar que Vanesa salía del establecimiento educativo y cuando se disponía a alejarse del lugar en su motovehículo, Ramón Cano le ofreció a la venta de un par de ojotas de goma tipo cross o gomones.

La seño rechazó la oferta entonces “Chacho” le pidió que lo lleve hasta la canchita que está detrás de la Iglesia del Distrito Costero de Alto Verde. Vanesa vuelve a responder que no, “y ante tal negativa, obrando sobre seguro toda vez que Vanesa se encontraba de espaldas disponiéndose a proseguir su marcha a bordo de la moto», Cano se abalanza sobre el birrodado y se sube en la parte posterior del mismo.

«De manera sorpresiva y artera, la sujeta con fuerza rodeándole a la altura del cuello con su brazo izquierdo, dejando a la víctima en una situación de total indefensión» y con la mano derecha, «portando un objeto punzante tipo chuza y con la intención de darle muerte, le comienza a efectuar golpes en la cabeza y chuzazos por la espalda, mientras la víctima conducía sin poder defenderse, a la par que pedía auxilio a gritos”, precisa el escrito presentado por la Fiscalía.

Cano continuó la agresión contra la mujer indefensa en distintas partes del cuerpo, con el fin de provocarle dolor de manera innecesaria, hasta que luego de media cuadra chocaron contra una montaña de tierra y cayeron al suelo. En ese momento, Cano se dio a la fuga.

El violento accionar de Cano dejó como resultado cerca de 20 heridas en el cuerpo de Vanesa, en una agresión perpetrada en un evidente contexto de violencia de género “en tanto Ud., no aceptó la libre decisión de la víctima de negarse a los requerimientos que le realizaba y en función de pretender que podía imponerle su voluntad por su sola condición de mujer, respondió con la extrema violencia física que se describiera precedentemente, dándole muerte”, precisaron las fiscales.

Pero no quedó todo ahí… En ese momento la zona de la escuela estaba en obras. El Municipio se encontraba realizando tareas de mejoras en la vía pública y desagües, por lo que el ataque a Vanesa fue a la vista de los obreros. También estaban en el lugar dos hermanos que viven frente a la escuela, quienes ya habían visto a Chacho ofrecerles las ojotas que quería vender a otras docentes que habían salido de la escuela antes que Vanesa.

Tras la agresión a Castillo los hermanos intentaron retener a Cano, e incluso seguirlo hasta su casa, pero el hombre los amenazó con la chuza e incluso intentó agredir a uno de ellos.

Enseguida se dio aviso al 911, y tras el arribo del personal policial, estas personas refirieron lo ocurrido y hacia donde se había retirado “Chacho”, autor del hecho, y los acompañaron hasta su domicilio. Allí estaba Cano atrincherado, y tras una negociación con un abogado y el comisario el hombre depuso su actitud y se entregó voluntariamente.

La vivienda en la que se atrincheró Cano luego de asesinar a Vanesa Castillo. Foto: Archivo / Aire Digital

La vivienda en la que se atrincheró Cano luego de asesinar a Vanesa Castillo. Foto: Archivo / Aire Digital

Por último, tras haber sido detenido por el personal del área Homicidios de la PDI y mientras era trasladado, cerca de las diez de la noche, “Chacho” le preguntó a uno de los oficiales “¿qué va a pasar conmigo ahora”?, “vas a quedar detenido como firmaste en las notificaciones”, le respondió. Entonces Cano comenzó a exaltarse y realizar movimientos con sus pies, golpeando los asientos delanteros y en el instante que el oficial intenta tranquilizarlo, le propinó un cabezazo en el rostro.

La hipótesis de la querella

La mamá y la hermana de Vanesa, Sara y Silvia, se presentaron como querellantes en la causa en representación de la hija de la víctima, junto a la abogada particular Carolina Walker Torres.

En líneas generales la querella acompaña la acusación realizada por la Fiscalía, en cuanto a la descripción de los hechos y la calificación legal.

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