Del face de Fernando Pasante, en respuesta a una nota de Osvaldo Cherep sobre «oscuridades del hospital de Niños»
Con cariño y respeto para vos, Coni: sobre la «oscuridad» en el Hospital de Niños
Antes que nada, quiero decir que me conocés y sabrás que nunca he utilizado las redes para aclarar cosas «entre colegas». Pero esta vez, te escribo como un integrante de la familia del querido Hospital de Niños y no como periodista. DE NINGÚN MODO, es la visión ni la respuesta de autoridades de mi querido Hospi. Y en plena pandemia, el cansancio hace que las emociones queden a flor de piel.
Entiendo desde donde hablás, lo entiendo. Pero te garantizo que lejos de desdecir tus informes sobre el cómo se está laburando para enfrentar lo que nos pasa, quiero sumarte algunos datos que tal vez desconocías. Porque no: los periodistas no conocemos todo. Ni tampoco debemos. Y esto tal vez me traiga un dolor de cabeza que estoy dispuesto a asumir en la defensa de mi nombre y mi trabajo.
Desde abril, me tocó asumir con orgullo la tarea de los insumos de gestión social, junto a los amigos de la Asociación Cooperadora y las

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entre otros. Qué significa? En criollo, soy el pesado que va y viene con barbijos, cofias y batas para el hospi, de la mano de más de 220 voluntarias y voluntarios que nos brindan su tiempo para poder estar cubiertos de material.

Y por qué quiero hablar a título personal? Porque tu versión de los hechos hizo poner en duda este trabajo, que desde hace meses transformó mi casa en un depósito. Porque no voy a aceptar que se ponga en duda qué y cómo se reparte ese material que tanto esfuerzo le cuesta a la gente y que aun sigue confeccionando con mucho amor y generosidad.
Y por qué salto yo? Porque te voy a ser sincero. Yo también la denuncio a

Elena Abraham

, directora de Enfermería. La denuncio porque los pasillos del Hospital son testigos de la cantidad de veces que discutimos a gritos. La denuncio por reclamar de manera incesante por mayor cantidad de equipos de protección, la denuncio por exigir reemplazos para aliviar a mis queridos compañeros de enfermería, la denuncio por ir a golpear todas las puertas habidas y por haber para no poner en riesgo a nadie sino todo lo contrario. Y salto porque no soy su amigo y porque seguiremos discutiendo: ella por exigir mejoras para el personal y yo por intentar sumar desde mi lugar.

Y por qué quiero contarte esto, querido Coni? Cómo llegamos a pelearnos por material de protección? Es acaso que la Provincia no nos provee de material? No Coni. Te cuento: en marzo, el mundo se cerró. Los proveedores se quedaron sin material, las fábricas de productos médicos no tenían más stock. El mundo, no Argentina, no Santa Fe, se quedó sin nada más para vender. Y ahí ví como los encargados del área contable del Hospi hicieron lo imposible para buscar cómo proveernos frente a lo desconocido. Lo mismo hicieron los amigos del Cullen, por dar un ejemplo.
Y entonces de repente, aparecen los reclamos. Sabés por qué, Coni querido? Porque los recursos son finitos y la demanda es infinita. Así fue en los principales sistemas sanitarios del mundo, no solo en Santa Fe. Como nunca, había plata pero no había qué comprar, Coni. Así de triste. Y yo por eso la denuncio a Elena Abraham, por intensa, por exigente, por obsesiva y por defender a su equipo. Como denuncio a los delegados de ATE, SIPRUS y AMRA por exigir lo mismo.
En tus informes, Coni, incluís los valiosos testimonios de precarizados y monotributistas. Existen? Sí, existimos. Te hablo desde ahí, desde el negreo absoluto. Está bien? No, claro que no. Pero menos bien es desconocer que algunos de nosotros hace años nos encontramos en esta situación y que esto no ocurre solo con esta gestión, Coni. NO. La informalidad ha sido una maldita constante durante muchos años, aunque hoy le toque a este gobierno darnos respuestas a los que, como yo, esperamos nuestro turno para pasar a planta.
De repente se descubren los bajos salarios? Las condiciones laborales precarias? De repente se descubren las prestaciones de servicio? De repente se ponen en jaque los concursos y los nombramientos? En serio, Coni? Bueno, te cuento que existían, que con muchos avances logrados, siempre hubo cosas «oscuras» y no solo en el Alassia, como parece que a vos hoy te representa el foco de irregularidades más grande de toda la Provincia. Y no lo somos, Coni. Y en lo personal, no lo voy a aceptar.
Porque cuando hablás de cosas «oscuras» por el simple hecho de querer pegarle a un gremio o a una persona, nos ponés en duda a todos. Incluso a los directores que, mi querido Coni, fueron nombrados por la gestión anterior y confirmados por la actual, por ser gente responsable y que no pone banderías políticas ni sindicales por encima de ningún interés. No Coni. En el hospi trabajamos con unidad y más en tiempos de pandemia. Sin distinciones. Codo a codo. Y sí, por supuesto que sería mejor quejarnos, pero hoy algunos entendemos que es mejor sumar y asumir la responsabilidad que tenemos, más que tirar nafta al fuego, porque sencillamente, hoy los laburantes somos todos uno, para el reclamo y también por el bien de los santafesinos.
Es todo, querido Coni. Con el afecto de siempre y el mayor respeto, te manda un abrazo un precarizado más que seguirá exigiendo laburar mejor y reclamando, peleando y discutiendo para mejorar en todo sentido el laburo del Alassia, pero que siente el orgullo enorme de poder estar en este momento lamentablemente histórico de la salud pública, a la cual defiendo no por este gobierno, sino desde antes. Y para siempre.
Claudio Rolon, Julieta Oberlin y 117 personas más
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